Tal Cual

EXCUSAS. Esta semana había una audiencia programada del caso Criptex que, entre otros, involucra a Mayer Mizrachi. Resulta que su defensa interpuso un recurso ante la Corte Suprema y nuevamente ésta se pospuso. Después se quejan de la lentitud de la justicia y se rasgan las vestiduras para que sus procesos terminen y “puedan volver a su vida normal”. Pro tip: dejen de recurrir a las medidas dilatorias y enfrenten la justicia de una vez por todas. Si es inocente, ¿por qué el frulo?

ATRACO. Héctor Valdés Carrasquilla, el flamante alcalde de San Miguelito, así como los representantes de corregimiento de ese distrito reciben al mes –como ya se sabe– un “mínimo “de $4 mil para sufragar supuestos gastos de transporte y movilización “dentro del país”. Con ese dinero se pueden comprar más de 5 mil litros de gasolina o más de 6 mil de diesel. ¿Cómo por qué hay que pagarle a un alcalde y a los representantes lo que gasten para movilizarse en el país? ¿Desde cuando son autoridades nacionales? Antes, los asaltantes tenían la decencia de taparse el rostro. Hoy explican cómo lo hacen en televisión sin pudor ni vergüenza.

MALA NOTA. Para no olvidar la destacada función de los diputados, recientemente aprobaron en segundo debate el Proyecto de Ley que crea el “Festival de la Cumbia Chorrerana”. Otro proyecto de gran relevancia que se suma al del almojábano, al de las cutarras, sombrero, carretas, toro guapo, etc. Por proyectos de ley circuitales como estos –que por cierto, ya existen– nos cobran $7 mil al mes, más lo que resta por ahí. Estos diputados carecen de sentido común, de imaginación y de vergüenza. ¡Bárbaros!

CERO CREDIBILIDAD. Los conductores de taxis fueron a la Defensoría del Pueblo para que esta intervenga como mediadora con el Ejecutivo, a fin de abordar el problema que es para ellos la competencia. Sí, pues. Ellos dicen que no se oponen a la competencia –como la de Uber–, pero dicen que es desleal. Prometen que están dispuestos a hacer los cambios necesarios para mejorar el servicio de transporte en el país. Señores taxistas, si quieren “defender su pan”, las promesas de poco sirven. Cambien primero y después se aborda el tema de su competencia. Llevan años diciendo lo mismo –cual políticos– y no cumplen. Sean serios.

BURLA. El alcalde la capital, José Luis Fábrega, no da pie con bola. Al develar un busto de Omar Torrijos ayer en el parque Urracá anunció con fanfarrias que el militar fue “un estadista”. Esa es su opinión, pero olvida que ese homenaje ofende a los familiares de las decenas de víctimas de la dictadura militar, incluida la de Torrijos. Si esta es su definición de estadista, qué podemos esperar de su mejor criterio...

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