TAL CUAL

BURLA. Ayer, en su Twitter, Martinelli calificó la publicación de este diario –en la que fiscales de Nápoles revelaron su relación de “hermano” con el hoy reo Valter Lavítola– como una “cómica telenovela”. Presidente: ¿cuándo entenderá que lo que esperan los panameños es que deje de defenderse con ataques y empiece a hacerlo con argumentos?

GOLAZO. Dicen que uno de los hijos del “capo” se fue a España con Helios Navarro, el gerente de Cirsa –empresa que, por cortesía de este gobierno, se beneficiaría con el ajuste de los impuestos de los casinos– a ver el juego Barça-Real Madrid. A esta gente hay que reconocerle que sabe distinguir muy sus prioridades...

COMPRA. Luego de que se diera a conocer que el representante Ricky Domínguez también fue amenazado por Gabriel De Janón para saltar al oficialismo a cambio de que la junta comunal que maneja no fuera auditada, este fin de semana apareció un video de vigilancia del edificio donde vive Domínguez, en el que aparece la Lexus en la que llegaron De Janón y Nelson Vergara a convencerlo. Si aquí la Fiscalía Electoral fuera más que un adorno, otra sería la historia.

INDOLENTE. A Ricardo Martinelli ni siquiera un escándalo internacional que lo involucra en supuestos sobornos lo hace meditar. El viernes, tras celebrar el compromiso de su hijo con la hija del viceministro Alejandro Garúz, asistió al quinceaños de la hija de su inseparable amigo y socio Ricardo Francolini. Ahí festejó como cuando acababa de ser electo presidente. A ver si después de que las autoridades italianas fallen en el proceso que lo involucra, sale a la calle tan feliz.

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