TAL CUAL

CINISMO. El presidente, Ricardo Martinelli, durante su intervención en la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas habló de la importancia del diálogo para resolver conflictos. Ese discurso ni él se lo creyó, sino que lo digan los indígenas que resultaron afectados por el plomo y los palos que le dio la Policía durante las protestas por la “ley chorizo”.

FARSA. En la página web de la Presidencia se colgó una nota de la reunión del mandatario con empresarios de EU, quienes manifestaron su interés de seguir invirtiendo en Panamá ahora que en “octubre” se implementará el TPC. Mejor que el ministro Ricardo Quijano lo hubiese actualizado del tema para evitar el papelón internacional, o al que verdaderamente van a colgar por el “error” es al secretario de Comunicación del Estado, Luis Eduardo Camacho.

MILLAS. Y hablando de Il Capo, ya se anunció que en octubre tomará el avión presidencial y se irá en un periplo por Alemania, Japón y Vietnam para sostener encuentros con diversas autoridades. Con tantos días fuera del país, ya no se sabe si el problema es que viaje en demasía o que regrese.

DOBLE CARA. El diputado panameñista José Blandón fue al mismo sastre que le confeccionó a CD el traje a la medida de las reformas electorales. Hace poco presentó un proyecto sobre el derecho a réplica y parece que es a conveniencia para protegerse ahora que se postuló para alcalde de la ciudad capital. Bueno, algo tenía que aprender en su efímero matrimonio con el gobierno de la locura.

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