Compromiso personal es la clave

Compromiso personal es la clave

Cuando una persona deja que la obesidad avance, es capaz de perder algunas facultades y se le puede imposibilitar asumir actividades que antes realizaba sin mayor problema.

Al menos esto fue lo que señaló una investigación de la Secretaría de Salud del Reino Unido. Añade que la persona no solo se fatiga con acciones mínimas, sino que además pone en riesgo su organismo al exigirle más esfuerzo para caminar y respirar.

También hay que mencionar el papel de las emociones, pues la persona tiende a desanimarse y su autoestima se derrumba, resalta.

Pero hay una luz al final del túnel. El endocrinólogo y pediatra nicaragüense Enrique Medina indica que “si bien la obesidad es un mal que limita física y emocionalmente, puede revertirse, condición que no ocurre con todas las discapacidades”.

Y para ganar esta batalla, debe tener el control de su cuerpo y no a la inversa.

SEÑALES Y ACCIONES

La obesidad es una condición que debe motivar a la persona a actuar, porque es el detonante de muchas otras enfermedades como el cáncer, la diabetes, la hipertensión y los problemas cardíacos.

Para conocer qué tanto limita la obesidad al desarrollo personal, se debe acudir a un médico o nutricionista para que le determine el índice de masa corporal (IMC), aconseja.

Si este índice está por encima de los 30 kg/m², quiere decir que está en un nivel en el que deber ser atendido con rapidez, pero si sube por encima de los 40 kg/m², es señal de que las consecuencias de la discapacidad ya están afectando su diario vivir y la hora de actuar es ya, afirma el pediatra.

Otra forma de determinar las señales de la obesidad peligrosa en el cuerpo es analizar su abdomen y cintura, dice el experto.

¿De qué manera? Tome una cinta métrica, si al rodearlo suma más de 94 centímetros (en los hombres) u 84 centímetros (entre las mujeres) es claro que los niveles de grasa son altos.

Indica que para manejar todos los factores que propician la obesidad, es necesario un abordaje integral y no precisamente restringiendo el consumo de los alimentos, pues más bien se trata de aprender a comer de forma equilibrada.

Y para que ese reto sea más viable de alcanzar, se recomienda comenzar a hacer los ajustes en la alimentación y la actividad física progresivamente, recomienda.

A su vez advierte que en esta lucha hay que ser realista, no se acabará con esa condición de un día para otro. “El compromiso personal es clave”, agrega.

DATO

En Panamá, la última encuesta de niveles de vida, realizada en 2008, revela que tenían sobrepeso el 17.5% de los niños y obesidad, el 9.4% de los chicos (entre los 5 y 9 años).

Según registra la página web del Ministerio de Salud, el porcentaje con sobrepeso en el país es de 18.2% en los adolescentes (entre los 10 y 17 años) y de obesidad 7.2%; mientras que en los adultos hay un 36.4% de sobrepeso y obesidad de 20.4%.

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