Más allá de ser hermoso

Más allá de ser hermoso

Hollywood, ese mundo de maquillaje y cirugía, tiene también su propia realeza. Sin coronas, ni cetros, ni palacios, y sin que llegue por herencia, el puesto se gana siendo tan protagonista en la gran pantalla como en las portadas de las revistas.

Esa circunstancia hizo ascender a ese trono ficticio a un actor de Oklahoma llamado Brad Pitt, que hoy cumple 50 años y quien a pesar de su sangre plebeya -su padre era empresario del transporte y su madre, conserje- supo abrirse camino en la Meca del cine con tenacidad y una cara bonita.

Lo hizo desde abajo, tuvo que compaginar sus primeras audiciones con empleos de chofer, camarero, guarda nocturno e incluso disfrazado de pollo para una cadena de comida rápida.

Aunque era el chico guapo, su carrera lo condujo por drama, acción y suspenso. Muchos más crímenes que escenas románticas le alejaron del perfil de galán. Fue el ladrón seductor de Thelma & Louise (1991), papel que consiguió de rebote tras renunciar Billy Baldwin, el que le dio el empujón que necesitaba para hacerse notar. Encadenó dos thrillers en 1993, Kalifornia y True Romance, para dar el paso definitivo en Hollywood con Interview with the Vampire: The Vampire Chronicles (1994).

Coincidió en pantalla con Tom Cruise, al que usurparía el rol del más deseado de Hollywood, con su personaje en Legends of the Fall.

Pitt fue el primero en ser nombrado dos veces el hombre más atractivo del mundo por People, primero en 1995 y luego en 2000, año en que se casó con Jennifer Aniston. En 1996 acallaría a quienes seguían admirando solo su belleza y no su trabajo al conseguir la candidatura al Óscar por Twelve Monkeys.

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