PENSAMIENTO

Ambiente, historia, sociedad

La historia ambiental se ocupa de las interacciones entre la sociedad y su entorno natural a lo largo del tiempo mediante procesos de trabajo socialmente organizados, y de las consecuencias de esas interacciones para ambas partes. La unidad fundamental de estudio en este campo corresponde a las relaciones entre las bioregiones, los ecosistemas que las integran, y los ambientes creados en ellas por el trabajo humano. Y el objetivo fundamental de dicho estudio consiste en comprender los procesos de formación y transformación del ambiente que resulta de ese trabajo, y nuestro papel como especie en la historia de la biosfera.

El punto de partida consiste, aquí, en entender al trabajo como el vínculo orgánico entre la sociedad y la naturaleza. Como tal, es un proceso de acción racional con arreglo a fines, que se desarrolla mediante el uso de recursos tecnológicos. Esa relación entre medios y fines constituye el núcleo de nuestra cultura ambiental. Ella nos conecta, por ejemplo, con aquel “Cántico de las criaturas” con el que San Francisco de Asís expresara en el siglo XII nuestra permanente aspiración a recuperar el vínculo cada vez más deteriorado de los humanos entre sí y con el resto de la biosfera.

La capacidad de contar con esa cultura tiene también un origen natural. Somos, en efecto, el resultado de una evolución de la materia que alcanza en los humanos el grado en que es capaz de pensarse a sí misma, y asumir todas las responsabilidades que ello implica en el desarrollo de la biosfera como noosfera, que es el nombre filosófico del ambiente que producimos con nuestro trabajo. Eso nos permite distinguir entre una organización social del trabajo para el crecimiento sostenido de la economía que tenemos, y otra para el desarrollo sostenible de la especie que somos. Si una trabaja contra la naturaleza, y la otra procura hacerlo con ella, son finalmente incompatibles.

La historia ambiental nos ofrece una rica visión de nuestro pasado y de los deberes de nuestro devenir mucho más consciente de nuestras responsabilidades hacia la vida en pleno. La clave de esas responsabilidades en realidad es muy sencilla. Si cada sociedad tiene un ambiente característico, la nuestra, si desea un ambiente distinto, tendrá que ser transformada en otra que sea sostenible por lo humana que llegue a ser.

El autor es doctor en Estudios Latinoamericanos; miembro del Movimiento Ciencia En Panamá. 

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