CHOQUE POLÍTICO

El triunfo de Trump, tragedia en ciernes: Enrique Jaramillo Levi

La victoria electoral de Donald Trump en los Estados Unidos (EU) ha sorprendido negativamente al mundo y ya empieza a causar estragos en todos los órdenes. En más de un sentido, se trata de una auténtica tragedia en ciernes. Los mercados bursátiles se volvieron locos, además las grandes empresas encuestadoras y la mayoría de los periódicos reconocen el fracaso rotundo de sus encuestas y análisis de opinión. Ahora tratan de entender las razones de tan estrepitoso fracaso.

Uno no pensaría que tanta gente pudiera comulgar con las ideas extremas de este individuo multimillonario, tan pagado de sí mismo, en un país en el que pocas veces ha habido divisiones tan tajantes, desde la Guerra de Secesión (1861-1865). Sin embargo, no olvidemos que la prepotente y poderosa Asociación Nacional del Rifle y el mismísimo Ku Klux Klan, remanentes de aquellas sangrientas contiendas fratricidas, le dieron a Trump su apoyo irrestricto. Lo incomprensible es que grupos de latinos y de afroamericanos, aunque minoritarios, hayan traicionado el orgullo de su raza para apoyarlo.

Si bien la diplomacia exige que otros países feliciten al presidente electo con palabras que varían entre la hipocresía y el servilismo, y así lo empiezan a hacer uno tras otro, cual corderitos previsores, lo cierto es que casi ningún gobierno las tiene todas consigo en estos momentos de shock político compartido. Y más cuando se piensa que, para colmo de males, este hombre arrogante y engreído domina por completo el Congreso.

Y en Estados Unidos, un país profundamente dividido –ahora lo sabemos como cierto–, se expande en muchas esferas sociales un sentimiento de creciente pánico, que no encuentra rumbo ni asidero fijo, y de una acuciosa frustración que crece y se multiplica, sin remedio alguno. Es como levantarse un día y no saber ya quiénes somos, en dónde estamos ni por qué. A ese grado llega el malestar existencial y anímico que de pronto divide a esa gran nación y preocupa a tantos otros ciudadanos pensantes del mundo.

Trump es un tipo peligroso, de eso que no quepa duda a nadie. Razones hay muchas. Ha demostrado ser racista, irrespetuoso de la dignidad de las mujeres y de los inmigrantes. Un tramposo que se jacta de haber encontrado formas de no pagar sus impuestos. De temperamento fluctuante y explosivo, podría ser un auténtico peligro al momento de tomar decisiones que no solo afecten radicalmente a su país, sino al mundo. Porque la impulsividad y los sentimientos fuera de control, como es sabido, son muy malos consejeros. Sobre todo, en un puesto vital como el de presidente de la nación más poderosa del planeta. De ahí el pánico que empieza a asentarse en no pocas personas.

Todo parece indicar, si se analiza su trayectoria y su vida misma, que es capaz de darle visos de legalidad a la ilegalidad por beneficiarse a costa de los demás, en los negocios y en el terreno laboral, que no es más que otra forma de llamarle a la corrupción. Todo esto lo señalaron en su momento sus enemigos políticos o se desprende de sus propias palabras en sus discursos. Para este hombre ególatra, machista, misógino, reaccionario en sus ideas y acciones, el dinero es el valor principal y nada lo detiene en su obsesión por lucrar.

Nunca mejor criticada la expresión “capitalismo salvaje” que cuando en 1991 lo hizo en su encíclica Centesimus Annus el papa Juan Pablo II; y ahora que, hace unos días, lo volvió a hacer elocuentemente el papa Francisco, con sus maneras suaves pero decididas.

Sin experiencia política alguna, en términos generales, el mensaje antisistema de Trump, que paradójicamente es una forma de llevar a extremos el sistema mismo que dice odiar, apeló a la mayor parte de los votantes estadounidenses que han visto en esa suerte de populismo de derechas la salvación a todos sus problemas existenciales, que atribuyen precisamente a la clase política que hasta el momento ha gobernado la patria de Jefferson, Lincoln, Franklin y Kennedy, entre tantos otros gobernantes demócratas a carta cabal, de ambos partidos tradicionales.

Todo populismo entraña una fuerte dosis de demagogia al pretender ser complaciente con mayorías poco educadas y, a menudo, fuertemente acomplejadas, fáciles de manipular. Sin duda aletea en esta tendencia una suerte de fanatismo contagioso, que en tanto se sientan amenazadas por el poder, por los inmigrantes, por las leyes vigentes, y una vez encarrilado es muy difícil de parar. Hay algo en Trump, cada vez que se para ante un micrófono y abre su boca, ególatra e irrespetuosa, que no sabe restringirse y que me recuerda lo peor de Hitler, y otro poco a Hugo Chávez –ambos populistas de signos contrarios en sus inicios–, para citar dos extremos del espectro político más delirante. No sé si sea su facilidad para embaucar a los más crédulos y derramarse en promesas o su tendencia a irrespetar las lícitas reglas del juego a favor de ventajas económicas y políticas que acaban convirtiéndose en actitudes y acciones dictatoriales fuera de control razonable.

Y si esto es así, no quiero ni pensar en lo que podría causar una acción, salida de madre, de Trump. ¿Estoy especulando y eso no se vale? Todo se vale cuando de poner las barbas en remojo se trata.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Copa Airlines y trabajadores no llegaron a un acuerdo.
LA PRENSA/Roberto Cisneros

Aeropuerto Internacional de Tocumen Mitradel ordena arbitraje entre Copa Airlines y sindicato

Juegos Bolivarianos 'Esta medalla significa mucho sacrificio', Carolena Carstens

La panameña Carstens muestra su presea.
Cortesía/Pandeportes

POTABILIZADORA FEDERICO GUARDIA CONTE Un millón de personas, sin agua

La planta potabilizadora genera 250 millones de galones diarios.
Archivo

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Lo último en La Prensa

Videos Carolena Carstens, oro en bolivarianos

Carolena Carstens, oro en bolivarianos Carolena Carstens, oro en bolivarianos Vídeo
Carolena Carstens, oro en bolivarianos

Carolena Carstens es la primera panameña que gana oro en los Juegos Bolivarianos 2017, que se realizan en Colombia.

2017 'La Prensa' gana premio como mejor sitio web informativo en Premios Excelencia

Getzalette Reyes, periodista de 'La Prensa', recibe el premio Getzalette Reyes, periodista de 'La Prensa', recibe el premio
Getzalette Reyes, periodista de 'La Prensa', recibe el premio LA PRENSA

La Prensa ganó la noche de este jueves 23 de noviembre la categoría de mejor sitio web informativo en los Premios Excelencia ...