CAMBIO DE MENTALIDAD

Las autoridades son cuestionables: Caleb Delibasich

Hace unas semanas el presidente de Estados Unidos Barack Obama dio un discurso en la Universidad Estatal de Ohio, en el que le recomendaba a los estudiantes que nunca cuestionaran a las figuras de autoridad. Es que a su modo de ver las cosas, el gobierno mismo es un obstáculo que evita que surja una tiranía. Esto, según Obama, es porque mediante el proceso político, los votantes podemos elegir a políticos democráticos y no autoritarios. Su razonamiento no solo está errado, sino que contradice los hechos a lo largo del siglo XX.

Lo que dijo el mandatario estadounidense no solo tiene importancia dentro del contexto político norteamericano. Sus dichos ignoran el importante concepto de la tiranía de la mayoría, idea de que se puede aprobar cualquier ley, regular cualquier actividad, y pasar cualquier reforma siempre y cuando esta sea políticamente posible. Es decir, siempre y cuando se cuente con el apoyo de la mayoría.

Como el primer objetivo de cualquier político es simplemente reelegirse, se dan las condiciones para que los intereses de las mayorías se cumplan a expensas de los de las minorías. Esto sucedió constantemente durante el siglo XX. La Alemania nazi surgió con el apoyo de la mayoría. Perón fue electo tres veces en Argentina. El castrismo alcanzó la revolución cubana con el respaldo de una mayoría cansada de un autoritario como Batista. Y solo tenemos que mirar a Sudamérica para darnos cuenta de que nuestros vecinos del sur, en Venezuela y Argentina, están sufriendo de políticos y reformas aprobadas por mayorías. Es claro que el hecho de que algo sea amparado por una mayoría no lo hace necesariamente correcto.

¿Entonces, cuál es la alternativa? Es es luchar por instituciones independientes y transparentes que den prioridad, protejan y luchen por los derechos de cada uno de nosotros como individuos. Es luchar por limitar la influencia y poder que tienen los gobernantes sobre nuestras vidas y la economía. Es luchar para que los políticos no tengan la oportunidad de explotar los intereses del 49% de la población para contar con el apoyo del otro 51% de la población.

Es claro que en Panamá nuestras instituciones están en decadencia; lisiadas por la corrupción y la intimidación, y cada vez son menos independientes unas de las otras como resultado de reformas. El siguiente paso hacia al primer mundo no son edificios altos, carreteras sobre el mar, o metros subterráneos. Son instituciones sólidas, transparentes e independientes del poder judicial. Esto es lo que sentará las bases para que las demás cosas que relacionamos con progreso surjan naturalmente.

¿Entonces, cómo se logra esto? En primer lugar, es un proceso educativo. Ningún cambio significativo, ya sea intelectual, económico o social, durante la historia de la humanidad se ha dado sin un proceso de transformación en el pensamiento de las personas. Ya sean los derechos de las mujeres, la abolición de la esclavitud, los derechos humanos, o cualquier cambio en paradigma, se necesita un cambio de mentalidad. Debemos usar nuestra influencia, cualquiera que sea, para afectar a las personas que están en nuestro entorno. Hay que hablar de estas cosas, de la importancia del individuo, la libertad económica y de que el gobierno juega cada vez un rol más limitado. Que se limite a hacer lo menos posible de la manera más eficiente.

Finalmente, lograr estas condiciones requiere mucho trabajo. Hay un dicho que dice que “el precio de la libertad es la vigilancia eterna”. No podría ser mas cierto. Siempre debemos estar a la defensiva contra el gobierno. Esto implica necesariamente, y contrario a lo que dijo Obama hace unas semanas, que debemos cuestionar siempre a las autoridades. Sin cuestionamiento no hay estímulo intelectual. No hay que aceptar el statu quo. Si este fuese el caso, nunca habría progreso. Este proceso solo es posible mediante la libertad de expresión y prensa. No hay que estar tan al tanto de lo que pasa en el país para darse cuenta de que estas son cosas que también están en decadencia en Panamá.

El país depende de que no dejemos cimentar las bases del autoritarismo. Miremos como ejemplo a nuestros vecinos al sur y evitemos los mismos errores. Cuestionemos siempre a los políticos, aunque a estos les moleste. Es más, si les molesta mejor aún. Mantengamos bajo la lupa cada cosa que hacen. Si no existe este cuestionamiento permanente el resultado no debe sorprendernos.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

15 Oct 2017

Primer premio

6 0 4 8

BDDC

Serie: 7 Folio: 8

2o premio

5559

3er premio

9849

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código