ORIGEN DEL UNIVERSO

La gran verdad necesaria

Debo agradecer a La Prensa, como a otros medios de gran importancia en este país, por haberme distinguido con la oportunidad de publicar mis escritos, frutos de mi inspiración e investigaciones, con los cuales solo pretendo servir a la humanidad a través de quienes me leen y hasta exigen que continúe escribiendo. Gracias a todos ustedes también.

Esta vez me aparto un poco de mi especialidad periodística tradicional, pero no de mi deber para con todos ustedes. Aparte de este material, tengo algunos otros que espero lleguen a su conocimiento en alguna oportunidad. Encontré como inaplazable ocuparme de los científicos, como los físicos que se han propuesto siempre metas muy ambiciosas. ¿Cómo nació el universo? Hay descubrimientos sobre el tema, sí, como la teoría unificada, pero ¿dónde está la fórmula definitiva? El universo se expande, pero… a partir de un solo punto. ¿Por qué los agujeros negros que desafían toda gravedad y hasta la luz? Einstein fue uno de los precursores más conocidos en estas investigaciones: “la masa distorsiona…, la gravedad curva la luz”, no obstante, hay que comprender mejor los cálculos matemáticos.

Hoy, Stephen Hawkins ha demostrado ser más avanzado, a pesar de su marcada discapacidad. ¿Hay una profundidad infinita?, o sea, esta ecuación parece imposible de calcular. La teoría de la relatividad general no es definitiva. Pero, mucho antes de estos genios hubo un físico ruso al que poco se menciona, que fue el primero en tratar este tema, Matheu Brontein, de origen muy humilde y formado como autodidacta, fue perseguido, secuestrado y asesinado en agosto de 1937. Eran los tiempos de Stalin, quien no quería que le hiciera sombra. Se dice que su policía secreta lo detuvo y fusiló de inmediato. Luego, en 1974, ocurrieron otros hechos, “tal vez se lograba definir el infinito, la teoría de cuerdas (¿?) y luego la teoría de las “súper cuerdas”, desecharía las otras teorías (la teoría general y la de partículas elementales).

El camino parecía abierto, aunque criticados y tratados como ridículos… “súper cuerdas temblorosas, ¡necios!, les decían. Joe Sherk fue sorprendido por la muerte sin haber podido encontrar la fórmula “definitiva”. A su fallecimiento se une a las investigaciones un científico inglés. Surge el llamado “496”, número mágico. Al decir de algunos, Dios estaría furioso con estas investigaciones, ¡absurdo! ¿Se resolvería al fin como nació el universo? Tiene el universo dimensiones inexplicables, múltiples? En todo el mundo se investigan estas teorías y sobre los agujeros negros. ¿Cómo se creó nuestro universo tan asediado, irresponsable y criminalmente manejado por estúpidos y supremacistas? Agnósticos, ateos y otros desubicados, desgraciadamente después de hacer tanto daño a los demás, aceptarán la creación en la existencia del gran arquitecto del universo.

El autor es periodista

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