Pensiones en la CSS ¿Avanzar o retroceder?

Si nos da fiebre, el problema no es la fiebre, hay formas de aliviarla. El problema es que hay algo que la produce, puede ser un virus, una infección o cualquier otra causa. Por esto debemos ir al médico, quien ordenará exámenes, diagnosticará y recomendará el tratamiento adecuado.

Para el problema de las pensiones en Panamá, se escuchan muchas propuestas para aliviar la fiebre y pocas curas para la enfermedad. La fiebre es: “El dinero se va a acabar”, La causa o enfermedad es: “Se recibe más de lo que se aporta”. Porque el verdadero problema de las pensiones en la CSS no es “El dinero se va a acabar” el problema es “La razón por la cual el dinero se va a acabar”.

La razón es que en Panamá usamos un modelo de pensiones obsoleto e insostenible. A este modelo se le denomina Subsistema Exclusivamente de Beneficio Definido (SEBD) y también Componente de Beneficio Definido, dentro del Subsistema Mixto. Con este modelo, a una persona que aporta el 13.5% de su salario mensual por 30 años más el 18% de su XIII mes, se le ofrece pagar hasta más de 4.8 veces lo aportado (72.5% de su salario mensual). Desde la fecha en que se jubile hasta su muerte, la cual pudiese ocurrir 30 años después de su jubilación o más. Incluso, estos pagos pueden prolongarse después de la muerte del pensionado, hasta que el último de los beneficiarios tenga derecho.

Piense que le ofrecen invertir en un negocio en el que va a aportar $15 por 30 días, es decir, su inversión será de $450 ($15 x 30 días) y le prometen que al siguiente mes va a recibir $2,175 ($72.5 x 30 días). La rentabilidad de este negocio sería de 483% en un mes. ¿Demasiado bueno para ser verdad?

Pues, aunque no lo creamos, así funciona el mal llamado Sistema Solidario de la CSS, El Subsistema Exclusivamente de Beneficio Definido y el Componente de Beneficio Definido del Subsistema Mixto. No se trata de un esquema de rendimientos fabulosos ideado por Carlo Ponzi, Bernard Madoff o David Murcia. Se trata de un antiguo modelo de pensiones, creado En 1881 por Otto Von Bismarck en Prusia y que todavía usamos en la CSS.

El cuadro que se presenta a continuación, muestra el déficit entre las sumas aportadas y las sumas recibidas después de 30 años de aportes a la CSS, hechos inmediatamente antes de la edad de jubilación. Los cálculos se hacen de acuerdo con los porcentajes de cotización, montos de pensión, edades de jubilación y expectativas de vida a las edades de jubilación actuales para hombres y mujeres. No se consideran intereses e inflación, ni para lo que se aporta ni para lo que se recibe.

Pensiones en la CSS ¿Avanzar o retroceder?
Jorge Mesa

En el cuadro se observa en todos los casos, que el dinero aportado no alcanza para pagar el beneficio recibido. Y lo peor de este esquema, es que a las personas de más altos ingresos se les subsidia más dinero que a las de más bajos ingresos. A pesar de esta realidad, algunas personas insisten en llamar a este modelo “El Sistema Solidario de la CSS”.

En el caso de las mujeres se aprecia un mayor déficit, porque las mujeres viven más tiempo que los hombres y se pensionan más temprano. Así, la expectativa de vida para las mujeres a los 57 años es de 30 años y la de los hombres a los 62 años es de 23 años.

Este arcaico modelo de pensiones, se basa en que con lo que aportamos hoy le pagamos a los pensionados actuales, bajo la promesa de que en el futuro las futuras generaciones nos pagarán una pensión similar. Pero la realidad, es que el envejecimiento de la población, producto del aumento de la esperanza de vida y la disminución de la tasa de natalidad, ha llevado a la quiebra a estos sistemas en todo el mundo. La “pirámide” poblacional se ha invertido desde la creación de este tipo de esquemas. Consecuentemente, la relación de cotizantes con respecto al número de pensionados se hace cada vez menor y los beneficios que se ofrecen no se pueden pagar con lo aportado. Por eso se acaba el dinero.

En conclusión, la causa del problema es que la CSS paga más a los pensionados de lo que se recibe de ellos. Para entender este concepto no se requieren cálculos actuariales.

Es necesario reconocer la deuda generada con el arcaico modelo de pensiones de la CSS. Hay dos tipos de deuda. La primera es la Deuda explícita, ya reconocida a los más de 270 mil pensionados actuales, para los cuales se avecina un problema de déficit en el flujo de caja que pone en peligro el pago oportuno de su pensión. Y la segunda, mucho más cuantiosa que la primera, crece día a día y es con los más de 1,300,000 asegurados cotizantes. Quienes si bien no se han pensionado aún, si se les promete pagar una pensión muy superior a lo que aportan. A esta última se le llama Deuda implícita

Al Coronavirus lo podemos hacer responsable de muchos problemas, pero nada tiene que ver con las verdaderas causas de los problemas de las pensiones en la CSS. Tampoco es cierto, que la reforma a la CSS en el 2005 sea la causa del problema. Al contrario, gracias a esta reforma hoy el déficit es menor porque las cuentas individuales creadas en el componente de ahorro personal no generan deuda.

En el componente de Beneficio Definido del Subsistema Mixto se continúa generando déficit. Esto es porque funciona con el mismo sistema obsoleto, para los primeros $500 de salario y allí si hay déficit. Por lo tanto, este componente hay que sumarlo a las causas del problema de la CSS, aunque no se haya hecho evidente aún porque nadie se ha jubilado en este Subsistema.

¿Quiénes ganan y quiénes pierden bajo este esquema, supuestamente “Solidario”?

Ganan todos los pensionados del sistema con mayores expectativas de vida y cobran por más tiempo la pensión, esto se da principalmente en las personas de mayores ingresos. Ganan los pensionados de más altos ingresos que logren recibir mayores subsidios del sistema, como lo muestra el cuadro presentado. Ganan las personas de altos ingresos que tienen una curva salarial ascendente y se favorecen cuando el sistema toma sus mejores 10 años para calcular la pensión. (Las personas de más bajos ingresos tienen una curva salarial más plana y no se favorecen de esta situación). Las personas de mayores ingresos viven más años porque tienen acceso a una mejor calidad de vida y a mejores sistemas de salud.

Pierden las personas de menos ingresos, con menor estabilidad laboral y que no alcancen las cuotas necesarias para pensionarse. Pierde el estado, quien tendrá que hacerse cargo de aquellas personas que no alcancen a pensionarse. Pierden los herederos de personas que duran poco tiempo pensionadas y no dejan beneficiarios directos de la pensión. Pierden los afiliados actuales, quienes ven un futuro incierto respecto a su pensión, pues no habrá dinero con que pagarles su pensión.

En este punto pudiesen ser necesarios los estudios actuariales, para determinar si habrá dinero suficiente para seguir pagándoles a los que ganan a pesar de los que pierden.

¿De quién es el problema?

El problema es de los pensionados actuales que ven en riesgo su pensión; de sus beneficiarios, de los afiliados al SEBD que tienen incertidumbre por su pensión; de los informales y evasores que no aportan y serán una carga para el estado; de los independientes; de los acreedores de los pensionados; del estado que al final lleva la carga de quienes no logran una pensión; del gobierno, de la Caja del Seguro Social, de los sindicatos, de los empleadores, de los gremios, de la concertación nacional. En resumen, es un problema de todos y a todos nos corresponde resolverlo.

El problema también es para los afiliados del Subsistema Mixto, no es cierto que para ellos el tema esté resuelto. Todo lo contrario, tienen dos problemas que resolver, el primero es el de los primeros $500 dólares, el cual funciona bajo un modelo deficitario como el que hemos descrito y el segundo problema es que la cuenta de ahorro personal no alcanza a pagar pensiones adecuadas, ya que a esas cuentas ingresa menos del 10% del salario . Por otro lado, tienen un problema adicional: No reciben sus estados de cuenta, por lo tanto no saben cuánto tienen.

¿Avanzar o Retroceder?

La opción de avanzar

En 1997 Panamá implementó por primera vez un sistema de cuentas individuales. El Sistema de Ahorro y Capitalización de los Servidores Públicos (SIACAP). Un sistema complementario al de la Caja del Seguro Social que funciona con cuentas individuales de propiedad de los afiliados. Los afiliados recibieron un bono o Certificado de Participación Negociable (CERPAN), como reconocimiento a las contribuciones realizadas al Fondo Complementario de Prestaciones Sociales. Hoy el SIACAP cuenta con más de 492 mil afiliados dueños de más de 770 Millones de dólares. Una suma interesante, teniendo en cuenta que allí los afiliados tan solo ahorran el 2.0% del salario y el estado les aporta otro 0.3%. Nota: En el SIACAP no hay déficit, los afiliados reciben su estado de cuenta y según la información en su sitio web , allí laboran 25 personas. ¿Cuántos trabajan en la CSS?

En el 2005 se crearon las cuentas individuales en el Subsistema Mixto de la CSS y desde esa época los afiliados en ese Subsistema acumulan dinero en sus cuentas individuales. El problema es que la CSS no tiene claridad acerca del número de afiliados ni del dinero que acumulan en sus cuentas, esa cifra puede estar por el orden de $1,700 Millones de dólares y podría tratarse de más de 350 mil personas. Además, la Caja del Seguro Social no ha podido en 15 años emitir estados de cuenta para sus afiliados, a pesar de la cantidad de empleados que allí trabajan y contrastando con un sistema como el del SIACAP, que tiene las cuentas claras.

Es el momento de avanzar y no de retroceder. Se deben reconocer los errores propios y corregirlos, aprovechar las experiencias de otros países y también las propias para implementar un sistema de cuentas individuales puro que sea transparente y sostenible en el tiempo.

En este sistema se le deberá depositar en la cuenta de propiedad de cada afiliado, las cotizaciones futuras y además se le deberá emitir un “bono de reconocimiento” mediante el cual se le reconozcan los intereses y cotizaciones realizadas al antiguo sistema de beneficio definido. Este bono hará parte de la cuenta de cada afiliado y devengará intereses hasta la edad de jubilación.

Dado que, con los porcentajes de cotización actuales, no se alcanzan pensiones adecuadas es necesario acompañarlas de un aumento en las tasas de cotización y de aportes complementarios obligatorios por parte del estado y de los empleadores. Esto lo permite nuestra constitución: Artículo 114. El Estado podrá crear fondos complementarios con el aporte y participación de los trabajadores de las empresas públicas y privadas a fin de mejorar los servicios de seguridad social en materia de jubilaciones. La Ley reglamentará esta materia.

La afiliación a este sistema deberá ser voluntaria, de tal manera que quien decida quedarse en el sistema antiguo lo pueda hacer, pero que cualquier otra persona independientemente de su edad, tendrá la libertad de elegir entre uno u otro modelo. El nuevo sistema debe ir acompañado de un pilar verdaderamente solidario de protección social, donde el estado garantice una pensión mínima sólo a las personas más vulnerables. Como lo hace hoy el gobierno con el programa $120 a los 65.

La persona que posee una cuenta individual es dueña de su ahorro, el cual le servirá para pagar su propia pensión, el monto de la pensión guarda relación con el esfuerzo, los saldos de las cuentas son heredables, los rendimientos le pertenecen, el monto de la pensión no tiene límites, los afiliados tienen el derecho a recibir información periódica de su cuenta, es posible pensionarse anticipadamente y el pago de la pensión no es una carga para las nuevas generaciones.

La opción de retroceder:

La opción de retroceder, consiste en acabar con las cuentas individuales en el Subsistema Mixto y regresar a sus afiliados al antiguo Sistema de Beneficio Definido, el cual va directo a la quiebra. Esta desesperada propuesta le echaría más leña al fuego, ya que aumentaría la deuda y el déficit del modelo arcaico, en el que se promete pagar más de lo que se recibe. Por otro lado, no es posible despojar ni disponer de la propiedad privada de los afiliados. Esto lo garantiza nuestra constitución: Artículo 47. Se garantiza la propiedad privada adquirida con arreglo a la Ley por personas jurídicas o naturales.

El autor es ingeniero administrador

Edición Impresa