DESPILFARRO CARNESTOLENDO

Las vacas sagradas: Dicky Reynolds

Pareciera ser que el refrán que sentencia “La gallina no tiene agua para tomar e invita al pato a nadar” tiene más vigencia hoy, cuando la tierra se resquebraja por los efectos de la sequía, que no es inminente sino que obtuvo vigencia.

Es evidente la falta de capacidad ejecutiva del Gobierno, primero en prever lo que se avecinaba y, ahora, por permitir que se malgasten los últimos reductos de agua en la actividad hedonista del Carnaval. No me opongo a esta fiesta, pero se debe evitar el uso indebido de este recurso natural tan necesario para las actividades productivas; que es como nuestro petróleo porque moviliza los barcos en el Canal y que, como alguna vez alguien sentenció, corre el riesgo de convertirse en una charca disfuncional si no cuidamos la pluviosidad en sus riberas.

El presidente ha tomado una postura silente y una sospechosa inercia, al no declarar la suspensión de los culecos o mojaderas propias de las festividades carnestolendas en Panamá, en vez de declarar el “estado de calamidad pública”, quizás porque teme perder el poco apoyo político que otorga el Carnaval, gracias a la permisividad y libertad que se les confiere a los parroquianos para que ahoguen sus penas.

Aunado a lo anterior, no está de más pensar que sus negocios etílicos adquieren más vigencia por la venta de productos que simbolizan el elixir de la felicidad para fomentar la fiesta. Suscribe así el decreto de “guaro y campana”. Le faltó el carácter del gobernador de Chile, Casimiro Marcó Del Pont, quien en 1816 promulgó esta ordenanza que citamos para docencia histórica: “...Teniendo acreditada por la experiencia, las fatales y frecuentes desgracias que resultan de los graves abusos que se ejecutan en las calles y plazas de esta capital en los días de carnestolendas, principalmente, por las gentes que se apandillan a sostener entre sí los risibles juegos y vulgaridades de arrojarse aguas unas a otras; debiendo tomar la más seria y eficaz providencia que se estirpe de raíz tan fea y perniciosa costumbre; por tanto, ordeno y mando que ninguna persona estante, habitante o transeúnte de cualquier calidad o clase o condición, pueda jugar los recordados juegos a otros como máscaras, disfraces, corredurías, juntas o bailes que provoquen reunión de gentes o causen bullicio”. Por menos de lo que sucede en Panamá actuó Del Pont hace dos siglos.

Mientras tanto, una vaca muge y mira lastimosa al sol que curte su pellejo y sabe que no le depara la suerte de ser bistec. Con la fiesta del Carnaval ganan los vendedores de carne en palito, los que trafican drogas, dispensan condones y los mosquitos que, con el remanente de agua que quedará en los recipientes, se frotarán las patas en señal de malévolo agradecimiento para inocular su abecedario de males que van desde dengue, chikungunya y zika.

Después, nos quedará el lamento de lo caro que están los productos del agro, por el suspiro del agua en los grifos y, con suerte, el remordimiento de que fuimos arquitectos de nuestra tragedia. Acabado el jolgorio vendrán las procesiones y rogativas a la Virgen de la Cueva para que llueva.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

PROCESO Comienzan los trámites para lograr la canonización de la panameña Ana Moreno

Anita Moreno nació en Macaracas y falleció en La Villa de Los Santos el 11 de noviembre de 1977.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

18 Oct 2017

Primer premio

3 2 8 1

ABAD

Serie: 12 Folio: 5

2o premio

3063

3er premio

2981

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código