JUICIOS EN ITALIA

Lavítola: sexo y corrupción

Un juicio en Bari, al sur de Italia, reveló detalles escandalosos de las fiestas que hacía Silvio Berlusconi con menores de edad y prostitutas.

Temas:

El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi compareció a un juicio en Nápoles (Italia), en junio de 2014. Berlusconi declaró como testigo en el caso de su excompañero Valter Lavítola, en prisión por sus cuentas con la justicia.EFE El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi compareció a un juicio en Nápoles (Italia), en junio de 2014. Berlusconi declaró como testigo en el caso de su excompañero Valter Lavítola, en prisión por sus cuentas con la justicia.EFE

El ex primer ministro italiano Silvio Berlusconi compareció a un juicio en Nápoles (Italia), en junio de 2014. Berlusconi declaró como testigo en el caso de su excompañero Valter Lavítola, en prisión por sus cuentas con la justicia.EFE

Valter Lavítola Tomado de internet Valter Lavítola Tomado de internet

Valter Lavítola Tomado de internet

Giampaolo Tarantini Tomado de internet Giampaolo Tarantini Tomado de internet

Giampaolo Tarantini Tomado de internet

Los jueces italianos fueron certeros al identificar a Valter Lavítola como el “instigador” del grave atentado contra el corazón de la democracia italiana, que provocó la caída del gobierno de Romano Prodi en 2008, y a Silvio Berlusconi como la cartera de la que salieron las coimas dirigidas a corromper a parlamentarios de su país.

El Colegio Judicial de la Primera Sección del Tribunal de Nápoles –presidido por Serena Corleto–, que condenó en julio a ambas figuras a 3 años de prisión por corrupción política, describe a Lavítola, en las motivaciones jurídicas de la sentencia, como la mente que orquestó el pacto corruptivo destinado a subvertir el orden gubernamental de Italia.

Para los magistrados de Nápoles, Lavítola “pretendía demostrar al presidente [Berlusconi] que sabía arrancar de la mayoría del gobierno a un cierto número de políticos para hacer caer al gobierno de Prodi”.

En este sentido, lo definen como un “hábil buhonero” que se sentía cómodo con su papel de un intermediario corrupto.

Los hechos delictivos fueron cometidos entre 2006 y 2008 e impulsaron la carrera política de Lavítola, que se ganó la confianza del líder de la derecha italiana hasta el punto de ser acreditado como el principal intermediario en el tratado bilateral Italia-Panamá, firmado por Ricardo Martinelli y Silvio Berlusconi en junio de 2010.

PODER Y PERVERSIÓN

En la misma semana en que se divulgaron las razones de la condena por corrupción política a Lavítola y a Berlusconi, se celebró el juicio en el Tribunal de Bari (sur de Italia), en el que se examinaron las fiestas eróticas –conocidas popularmente como “bunga-bunga”– que Silvio Berlusconi celebró en sus residencias.

En este proceso están acusadas siete personas, –entre ellas, Giampaolo Tarantini, un amigo de Valter Lavítola, encargado de reclutar a las jóvenes prostitutas–, de asociación delictiva con el fin de inducir, favorecer y explotar la prostitución, en un país donde esta última es un delito penal.

Este proceso, que tendrá sentencia antes de finalizar este año, provoca en los italianos un interés lascivo y perverso, por el escenario de sexo, poder y dinero desvelado durante las investigaciones judiciales, lo que obligó a los jueces impedir que las audiencias fueran públicas, debido al alto contenido pornográfico que se desprendía de ellas.

“Esta noche tengo dos niñas: una periodista de deportes de Mediaset, napolitana, muy simpática, muy dulce, y otra brasileña de 21 años que me ha llorado al teléfono diciéndome que me había olvidado de ella”. Esta conversación telefónica, en la que Berlusconi explica a Tarantini cómo serán las invitadas que asistirán a una de sus ‘”fiestas elegantes”, es una de las más de 100 interceptaciones que fueron reproducidas en el juicio.

En otra ocasión, Berlusconi reconoce ante su interlocutor que “el único jovencito” era Tarantini, mientras que el resto de los invitados a las cenas eran “viejitos con poder”.

En una sobria requisitoria, la fiscal Eugenia Pontassuglia enumeró las pruebas “unívocas” que evidencian que, entre agosto de 2008 y mayo de 2009, Tarantini se encargó de reclutar chicas para que se acostaran con Berlusconi, a cambio de dinero, en Palazzo Grazioli, en Roma; en la mansión de Arcore, a las afueras de Milán; o en Villa Certosa, la casa que visitó secretamente el expresidente de Panamá Ricardo Martinelli durante unas improvisadas vacaciones en la isla de Cerdeña, en julio de 2011.

La magistrada ha concluido que T arantini era instigado por Berlusconi a seleccionar las jóvenes modelos –con ganas de hacer carrera por la vía fácil– y previamente el político italiano le indicaba los rasgos físicos que debían tener, la ropa que debían vestir así como las actitudes que debían mostrar antes ellos.

Según los fiscales, Tarantini pretendía obtener un encargo institucional en Finmeccanica a cambio de sus labores como proxeneta.

Los documentos judiciales que reposan en el sumario del caso revelan una cena que organizó el propio Tarantini, en abril de 2009, a la que asistieron dos exdirectivos de Finmeccanica: Salvatore Metrangolo y Lorenzo Borgogni.

La Fiscalía de Bari interceptó la conversación que Tarantini mantuvo con otra comensal al día siguiente de la cena, en la que le explicaba que había tenido que pagar 2 mil dólares a las meretrices para que se entretuvieran con los entonces altos cargos de Finmeccanica.

Para la fiscal Pontassuglia, este proceso trasluce una “triste realidad en la que las mujeres son conscientes de ser tratadas como mercancía”.

LAVÍTOLA, A LA ESPERA DEL JUICIO FINMECCANICA

Pero el proceso por el que se imputa a Valter Lavítola y a Silvio Berlusconi por haber pagado coimas a Tarantini a cambio de su silencio sobre la presencia de prostitutas menores de edad en las fiestas eróticas del ex primer ministro italiano, continúa bloqueado. Sus abogados están sacando a flote todas las triquiñuelas procesales para impedir que el juicio oral dé comienzo.

Mientras tanto, Lavítola, que acumula hasta ahora cinco condenas por fraude, extorsión y corrupción con más de 10 años de prisión en total, pasa sus días en una celda de la cárcel de Poggioreale en Nápoles, de donde saldrá el próximo 29 de octubre para encarar el juicio por el desvío de coimas en los contratos adjudicados por el gobierno de Martinelli a las empresas filiales de Finmeccanica, que le vendieron 250 millones de dólares en equipos y servicios al Gobierno de Panamá.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

PROCESO Comienzan los trámites para lograr la canonización de la panameña Ana Moreno

Anita Moreno nació en Macaracas y falleció en La Villa de Los Santos el 11 de noviembre de 1977.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

18 Oct 2017

Primer premio

3 2 8 1

ABAD

Serie: 12 Folio: 5

2o premio

3063

3er premio

2981

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código