ENTREVISTA CON EL CANDIDATO DEL REINO UNIDO PARA DIRECTOR GENERAL

‘El mundo necesita una OMS fuerte’

Nabarro, uno de los tres candidatos a dirigir la OMS, apuesta por trabajar con los Gobiernos y la sociedad para hacer frente a los desafíos del futuro.

Temas:

Nabarro se desempeña desde hace unos 40 años en salud pública como médico, educador, funcionario internacional y diplomático, trabajo que lo ha llevado a más de 50 países. En Panamá, se reunió con el ministro de Salud, Miguel Mayo. Cortesía Nabarro se desempeña desde hace unos 40 años en salud pública como médico, educador, funcionario internacional y diplomático, trabajo que lo ha llevado a más de 50 países. En Panamá, se reunió con el ministro de Salud, Miguel Mayo. Cortesía
Nabarro se desempeña desde hace unos 40 años en salud pública como médico, educador, funcionario internacional y diplomático, trabajo que lo ha llevado a más de 50 países. En Panamá, se reunió con el ministro de Salud, Miguel Mayo. Cortesía

David Nabarro, uno de los tres candidatos a dirigir los destinos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), estuvo en Panamá la semana pasada, como parte de una gira por América Latina en busca de apoyo para su candidatura.

Procedente del Reino Unido, Nabarro es un hombre con una larga trayectoria dentro del Sistema de Naciones Unidas, donde lleva 17 años, el último año y medio como Asesor Especial del Secretario general de la ONU sobre la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Cambio Climático, función que comparte con la de representante especial del secretario General para la Seguridad Alimentaria y la Nutrición, cargo en el que se desempeña desde 2009. También estuvo ligado a la búsqueda de soluciones a crisis como la epidemia de ébola en África occidental y la epidemia de cólera en Haití; así como a grupos de trabajo sobre enfermedades emergentes y las llamadas enfermedades de estilo de vida, entre las que se cuentan la diabetes y la obesidad infantil, ambos temas en la agenda de salud para las autoridades de Panamá y las Américas.

Este background de Nabarro, un médico con tres especializaciones en medicina, una en fisiología y bioquímica animal y una maestría en salud pública para países en desarrollo, lo llevaron a establecerse tres desafíos: hacer a la OMS fuerte al momento de lidiar con brotes de enfermedades infecciosas como el zika, el dengue, el cólera y la fiebre amarilla, por dar ejemplos de males de la región; trabajar con los Gobiernos para atender los problemas derivados de las enfermedades crónicas no transmisibles y en las que es necesario enfocarse en aspectos como alimentación, agua y sanidad; y trabajar con los Gobiernos para proveer servicios de salud de calidad para todos.

En entrevista con este medio, Nabarro habló en profundidad de estos y otros temas, ya que está convencido de que el mundo necesita una OMS fuerte para proteger a las personas de la amenaza que representan las enfermedades infecciosas y para ello se requiere de un trabajo mancomunado entre los Gobiernos, la organización –que define los estándares y verifica los avances– y las personas, que requieren información adecuada para tomar decisiones que impactan su salud.

¿Cómo le explicaría a la gente que día a día sufre limitaciones en la atención de salud en sus países y que vive en pobreza, la importancia de que sus naciones destinen presupuesto para sostener a la OMS?

La OMS es como el Ministerio de Salud para el mundo, no es caro, tiene un presupuesto que es más pequeño que un hospital en Manhattan, Nueva York, por ejemplo, y cada nación paga una porción del presupuesto, que refleja la riqueza del país. Panamá necesita a la OMS, que incluye a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para ayudar si hay algún brote de enfermedad que llegue al país, para ayudar a descubrir cuál es la mejor manera de derribar nuevos problemas como la diabetes, males coronarios o cáncer y ayudar a encontrar la manera más eficaz para que todas las personas tengan acceso a servicios de salud. Si la OMS no existiera tendríamos que inventar una, porque las enfermedades no se quedan dentro de las fronteras: vienen en humanos, insectos o animales, atravesando fronteras.

¿Qué cambiará usted si es elegido, o qué hará diferente para atender los objetivos de salud de la Agenda 2030, los cuales ubica usted como prioridad uno, por ser un punto medular de esa hoja de ruta?

Primero quisiera unir a los países y al secretario general mucho más. La OMS trabaja en 150 países, quiero construir la capacidad de nuestras oficinas en cada país para que sean capaces de escuchar y aprendan de sus experiencias. Esto es parte de esta mirada del mundo que sugiere que las cosas están mucho más abiertas e involucra más stakeholders que antes. Segundo, voy a asegurarme de que nos enfoquemos en el amplio rango de problemas que contribuyen a la salud y que pueden producir enfermedades, así que me aseguraré de que la OMS sea más multisectorial en su abordaje a la salud. Eso no es una cosa fácil de hacer porque los doctores tienden a trabajar en procesos de pensamiento muy estrechos y yo motivaré a que quieran pensar de una manera más amplia (out of the box) sobre lo que llamamos los determinantes de la salud.

Ciertamente vas a ver que la OMS se va a convertir más en un catalizador –crear energía y acción–, vamos a establecer los estándares y a definir lo que se necesita hacer, vamos a compartirlo con otros Gobiernos, con científicos, ellos van a tomar nuestra guía y vamos a implementarla, y vamos a tener transformación, particularmente en una de estas áreas difíciles, como las de grandes infecciones, o la diabetes. Hacer que la OMS sea un catalizador será mi función más importante y de un modo esto es lo que tenemos que hacer con todo el sistema de la ONU. También vas a ver más latinoamericanos trabajando en la OMS, porque esta es una región cuya contribución es muy importante, tienen bastante experiencia aquí. También van a ver más mujeres trabajando en la OMS porque en el senior team hay muchos hombres, y van a ver en todo momento la transparencia: en cómo usamos el dinero y en la rendición de cuentas. Lideraré de una forma democrática porque a mí me gusta escuchar, y a través de eso también vas a ver que la organización se va a volver más accesible para todos.

Usted ha sido enviado especial en crisis como la más reciente epidemia de ébola en África occidental y el brote de cólera en Haití. En ambos casos hubo cuestionamientos sobre la capacidad de gestión y respuesta, y en Haití el cólera sigue siendo un problema. ¿Qué falló? ¿Aprendió la lección la OMS?

Déjame empezar con el brote de ébola en África. Está claro que todo el mundo tardó en darse cuenta lo malo que fue ese brote. Los signos tempranos no se notaron. La respuesta que se dio cuando la enfermedad se empezó a propagar en mayo de 2014 fue insuficiente y la movilización global cuando era claro que la enfermedad era bien seria, en julio de 2014, fue muy lenta. Yo solo me involucré porque me lo pidió el secretario general de la ONU, en agosto, y desarrollé una estrategia masiva, y junto con el secretario general trajimos personas de todo el mundo para ayudar a los países que fueron afectados.

‘El mundo necesita una OMS fuerte’ Expandir Imagen
‘El mundo necesita una OMS fuerte’

Sí, la OMS pudo haber respondido más rápido, pudo haber sido más fuerte y podría haber movilizado más ayuda. En 2015, me pidieron que liderara un comité que revisara todos los análisis en la respuesta y los errores y que recomendáramos cambios en la OMS para que esos problemas nunca volvieran a suceder y una de las razones por las cuales quiero ser director general es que me gustaría tomar responsabilidad de implementar las conclusiones de nuestra revisión, asegurarme de que estén debidamente financiadas y de que funcionen bien. Tienes que haber trabajado en una emergencia para crear una organización que esté totalmente segura de que va a ser exitosa en emergencias y yo he estado tratando con problemas de salud pública difíciles como SARS, la influenza aviar, el cólera, ébola, los últimos 15 años de mi vida.

En el brote de cólera en Haití tuvimos un problema un poco diferente. Como resultado de un accidente las tropas de paz que fueron a Haití en 2010, después del gran terremoto, fueron asociadas con un brote de cólera. Nos ha tardado mucho tiempo para que la ONU, como un todo, ayude a Haití a derrotar este brote. Yo estuve involucrado desde julio de 2016 para ayudar al secretario general Ban Ki-moon a encontrar una mejor forma de controlar ese brote y he estado trabajando muy fuerte con la OPS, la Unicef, pero más importante, con el Gobierno de Haití, para obtener la combinación correcta de actividades. Nuestro problema es que no hemos podido recaudar el dinero que necesitamos para hacerlo adecuadamente. Esa es una gran debilidad de nuestro sistema internacional, cuando tenemos un problema no tenemos dinero de reserva [para ir y solucionarlo], tenemos que ir y pedirle ayuda a los países. Si soy director general una de las cosas que haré es crear un sistema de abogacía para financiamientos tempranos, porque de otra forma solo estamos ahí parados viendo sufrimiento y muerte y eso no está bien.

El mundo se enfrenta a enfermedades emergentes conocidas, ¿pero está la OMS preparándose para atender enfermedades que podrían surgir a medida que la temperatura se eleve y se deshiele el mundo? ¿Nuevos virus o bacterias?

Es claro que la temperatura del mundo va a seguir aumentando hasta que alcance, por lo menos, un promedio de dos grados más caliente de lo que era antes y eso significará unos grandes cambios en los patrones del clima, va a significar muchas más inundaciones y sequías, en la línea de lo que hemos visto este año en esta región. También llevará a cambios en la ecología en diferentes regiones y eso también va a influenciar un número de potenciales causas de enfermedad. 75% de las nuevas enfermedades que experimentamos como humanos son causadas por animales y uno de los impactos del cambio climático va a ser cambios en la distribución de los animales alrededor del mundo y cambios en el modo en que los humanos y los animales interactúan. De igual forma, el cambio climático va a variar la ubicación de los criaderos de los insectos y su distribución, así que veremos que enfermedades que antes se veían más en zonas tropicales aparecerán en zonas templadas.

El cambio climático también afecta la habilidad de las personas para resistir las enfermedades y aumenta la exposición por los cambios que están ocurriendo en su ambiente, así que en áreas de sequía hay un riesgo aumentado de contaminación de las fuentes de agua, lo que incrementa el riesgo de enfermedades provenientes del agua, como el cólera.

La OMS está analizando los riesgos potenciales a la salud como resultado del cambio climático y está trabajando con los países para asegurarse de que son resilientes y podrán lidiar con esto. Es una prioridad.

¿Qué puede esperar América y especialmente Panamá si usted es electo?

La situación de salud de Panamá es en verdad positiva, la expectativa de vida es buena para mujeres y hombres. Hay ciertas partes de la población que tienen menos salud que otras y el Gobierno sabe esto, y hay nuevas amenazas que vienen también. Empezaremos con la diferencia en la esperanza de vida, ya que pareciera que hay algunas comunidades que no tienen la misma salud, como el promedio, por diferencias en acceso al servicio de salud y diferencias en las condiciones de vida. Me gustaría trabajar con el Gobierno y las personas para tratar de asegurar que no dejemos a nadie atrás.

Segundo. Sé que Panamá es susceptible al dengue y otras enfermedades infecciosas transmitidas por mosquitos y me gustaría trabajar con el país para asegurarme de que sea más fuerte y que va a poder resistir estos brotes que pueden tener grandes consecuencias económicas.

Finalmente, Panamá es un país que tiene mucho que ofrecer a otras naciones, tiene instituciones de investigación, tiene profesionales muy competentes y espero que, como resultado de que yo sea director general, pueda dar más a los otros países del mundo, no solo en Latinoamérica, sino también en otros lados.

Hay mucho que hay que hacer, las personas que hablan español son personas muy apreciadas en la salud mundial y sería bueno que pudiéramos llevar a algunos panameños a trabajar a otras naciones donde hablen español.

¿No cree usted que las crisis globales que están impactando el mundo y que tienen incidencia directa en el estado de salud de millones de personas han sobrepasado, con creces, las capacidades de organismos como la ONU y la OMS?

La ONU y su familia de organizaciones fueron creadas en un momento en que el mundo era dirigido por Gobiernos. Hoy el mundo sigue siendo dirigido por Gobiernos, pero la sociedad juega un papel mayor en cómo el mundo funciona. Tenemos una gran comunicación entre personas jóvenes en las redes sociales, a través y entre países, tenemos organizaciones regionales fuertes, la comunidad científica está mucho más interconectada, así que las Naciones Unidas modernas entiende que los Gobiernos están a cargo pero debemos vincularnos con muchos otros actores, y esta es la primera transformación que pienso que la OMS tiene que hacer junto con el resto de la ONU para reflejar los múltiples actores que están involucrados en influenciar nuestras vidas. Por otro lado, la ONU y sus organizaciones tienen que reflejar la realidad de la vida para las personas en todo el mundo. En nuestros periódicos leemos que hay numerosas crisis en el mundo y, sí, las hay, hay guerra en Siria, Yemen, Sudán del Sur, hay países que están experimentando verdaderas dificultades, como los de África Central, hay regiones de verdadero terrorismo como Nigeria del Norte y el norte de Mali, pero si vemos al mundo en su contexto hay un gran sentido de deseo entre las personas, en todos lados, de trabajar juntos por una mejor vida, especialmente entre los jóvenes. No sentimos eso cuando leemos las noticias porque las noticias tienen que hablar sobre las tristezas y las dificultades, esa es la naturaleza de las noticias, pero cuando estamos trabajando para el futuro de billones de personas de nuestro mundo tenemos que escuchar a todos y [ese es el] trabajo que estoy haciendo ahora mismo, escuchar a organizaciones civiles, grupos de la Iglesia, personas trabajando en compañías y escuchando que ellos en verdad quieren trabajar para un mundo que sea seguro y justo para sus hijos y los hijos de sus hijos, así que no tengo miedo sobre la opinión pública en este asunto.

De todos los lugares y el trabajo que ha hecho, ¿qué cosas buenas le quedan?

Lo mejor para mí ha sido cómo incluso países muy pobres como Bangladesh han podido transformar la forma en que ellos han desarrollado su agricultura para que esté más enfocado en las necesidades de los niños, para que eviten la malnutrición, y en las necesidades de las mujeres, para que estén bien nutridas, particularmente las embarazadas; un maravilloso aumento en la disponibilidad de pescado a través de granjas, en la disponibilidad de vegetales y en asegurar que hasta los más pobres tengan una ingesta decente de proteínas y vegetales. Este es un gran cambio y viene de tener un Gobierno que entienda que para lidiar con malnutrición necesitas tener todos los diferentes ministerios involucrados en un movimiento social que ponga la salud y la buena nutrición en el centro de las políticas. He visto que lo mismo se ha empezado a desarrollar en diferentes estados en India, lo he visto en Perú y lo he visto ocurriendo de manera creciente en África. Al mismo tiempo también he visto que los países están entendiendo que la obesidad es un problema prevenible. No hay razón para que los niños se engorden y eso significa atención en cómo son alimentados, más apoyo a la lactancia, más apoyo para un mejor y más regulado consumo de los alimentos, porque la gordura en los niños lleva al doble del riesgo de enfermarse y morir joven y esto está empezando a ser algo de lo que hay mayor conciencia. En Chile, por ejemplo, al etiquetar más la comida para explicar lo que contiene, ellos están viendo cambios en las prácticas de consumo. En México, al imponer un impuesto adicional al azúcar están viendo cambios en los patrones de consumo y al hablar con la industria estamos teniendo un marketing más responsable de diferentes tipos de comida. No es fácil, particularmente para las personas pobres, que manejen el balance correcto para asegurar que los niños no engorden. Todo esto nos habla sobre un diálogo social entre las personas, los Gobiernos, los doctores y los científicos y, al mismo tiempo, mayor compromiso con la industria, no apartarla, necesitamos una alianza con ellos.

No es trabajo fácil, pero ese es el futuro del trabajo que tenemos que hacer en la salud.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

CONTROVERSIA Varela defiende decisión de dar día libre tras clasificación de Panamá

Varela restó importancia a la demanda, pero sentenció que ‘si lo tengo que hacer de nuevo, lo volvería a hacer de nuevo’.
Especial para La Prensa/Flor Bocharel

EL SERVICIO PÚBLICO DE ELECTRICIDAD Las secuelas de los apagones en Panamá

Las secuelas de los apagones
LA PRENSA/Gabriel Rodríguez

POSIBLES PERJUICIOS AL PATRIMONIO DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ Contraloría: van $18 millones en lesiones

Terrenos alquilados.
LA PRENSA/Daniel González

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

22 Oct 2017

Primer premio

1 8 5 8

BDAC

Serie: 14 Folio: 15

2o premio

1668

3er premio

1396

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código