[´TRIUNFO ELECTORAL´]

Estaba previsto

No era previsible que el chavismo cediera el Gobierno, por unos votos más o menos. Ya lo había anunciado de forma más o menos sutil, y no tanto...

Se ve que alguien frenó rápidamente a Nicolás Maduro con eso del recuento, voto por voto y urna por urna, que él había aceptado de inmediato, con tono desafiante por supuesto, pero de lo cual, según parece, se arrepintió casi enseguida. Le deben haber dicho: “oye chico, no te apures, tú te lo crees todo”.

Una cosa es lo del “pajarito” o lo de la recomendación que Hugo Chávez hizo a Dios para que designara un Papa de la región, o lo de las peliculitas sobre su arribo al Paraíso, pero eso del recuento sí que no está dentro de lo previsto y ni hasta de lo imaginable.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, rápidamente decretó el triunfo de Nicolás –así entre nous– y a otra cosa mariposa.

El reconocido y ya desaparecido jurista uruguayo Justino Jiménez de Aréchaga, quien presidiera la Comisión de Derechos Humanos de la OEA, decía que hay tres formas de hacer fraude en una elección: antes, durante y después. Según parece y opina mucha gente seria, en las recientes elecciones que ganó –¿ganó?– Maduro parecería que se dio en todas las instancias.

Previsores y por cualquier eventualidad no se aceptaron observadores internacionales serios y solo se recibió a “acompañantes” amigos y, en particular, de la Unasur.

Es innegable que Maduro –lo que no debió ser– compitió como presidente encargado cuasi paraconstitucional –con el caballo del comisario como se dice–, que usó y abusó del poder y recursos del Estado y de los medios oficiales en una relación de 50 a 1 con Capriles y que desde el gobierno (véanse anuncios y amenazas desde el Ministerio de Defensa y en Pdvesa, para citar las más flagrantes) presionó, advirtió y amenazó a destajo. Durante el acto todo el mundo pudo ver cómo había mesas con “supervisores” o acompañantes que seguían y guiaban a votantes, entre otros detallitos. Y en cuanto al después, todo muy raro: apagones, trabajos “a solas” de gente de confianza, apuro en la proclamación y toma de mando y, por supuesto, nada de recuento de votos. Tibisay trajo al recuerdo a aquel ministro del Interior de Somoza que con total desparpajo les decía a los nicaragüenses: “Ustedes voten tranquilos, en libertad y a quien quieran, que después yo soy el que cuento los votos”.

Es que no era previsible que el chavismo cediera el Gobierno, por unos votos más o menos. Ya lo había anunciado de forma más o menos sutil, y no tanto. Es que son coherentes, no cabe dentro de su filosofía. El objetivo es obtener el poder como sea, y una vez se han hecho del mismo no lo van a entregar así como así y menos por una “formalidad democrática”, como han definido desde siempre a las elecciones. Chávez fue golpista, fracasado es cierto –se dice que por ineficiente y por miedoso– y luego llegó al poder aupado por la oligarquía, la que creyó que llevaba un títere propio al Gobierno para acabar con el monopolio de los partidos políticos. Se equivocó con el candidato, como también se equivocó al tratar de adueñarse del poder cuando los militares, no tan metidos, comprometidos y privilegiados como ahora, sacaron a Chávez en abril de 2002.

Ahora ya Maduro cuenta con el total aval de la Unasur, lo que, según Ollanta Humala contribuye al “fortalecimiento de la democracia”. ¿Alguien dudaba de qué decisión iba a tomar la Unasur? Y tras el “ claro triunfo”, ahora viene la represión. Puede pasar y hacer cualquier cosa. Primero porque ahora tiene datos concretos de que los que no los quieren son muchos más. Segundo, porque saben que en paz y normalidad la tarea que tienen por delante es gobernar y encaminar a un país, uno de los más ricos del mundo, que el chavismo ha sumido en la miseria. Es bueno que se hagan cargo. Quizás los venezolanos tengan suerte y este cuestionado triunfo del chavismo sea parangonable a la invasión de las Malvinas a la que recurrió el dictador Leopoldo Galtieri, hecho que fue clave para que la gente se diera cuenta y así poner fin, sin discusiones, mitos ni nostalgias de ningún tipo, a aquella dictadura.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Por si te lo perdiste

PROCESO Comienzan los trámites para lograr la canonización de la panameña Ana Moreno

Anita Moreno nació en Macaracas y falleció en La Villa de Los Santos el 11 de noviembre de 1977.
Especial para La Prensa/Vielka Corro Ríos

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Directorio de Comercios

Loteria nacional

18 Oct 2017

Primer premio

3 2 8 1

ABAD

Serie: 12 Folio: 5

2o premio

3063

3er premio

2981

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Caricaturas

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código