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Ticos dejaron goles y dinero

Ticos dejaron goles y dinero
Ticos dejaron goles y dinero

La tarde dominical de la ciudad de Panamá se movió al ritmo de una melodía distinta. A pesar de la tristeza por el fin del sueño panameño, los miles de costarricenses que vinieron a acompañar a su equipo estaban de fiesta.

Y es que la noche del sábado, Costa Rica consiguió un importante triunfo contra Panamá en la eliminatoria por la Copa del Mundo de fútbol, Alemania 2006.

Aquella triste noche deportiva panameña fue de encanto para la barra tica. Pero ese encanto del sábado dio paso a las frenéticas compras que llenaron de ticos los centros comerciales más populares de la ciudad de Panamá.

"Yo vine a ver el juego y a comprar ropa, porque dicen que aquí es muy barata", comentó Edilsa, una joven costarricense que caminaba en el amplio pasillo de la terminal de Albrook. Además, lo comprobó: "compré esta blusa" (la sacó del bolso plástico y la mostró), "me salió por cinco dólares, en Costa Rica me cuesta como 20 dólares".

El beneficio económico también lo sintieron los hoteles que alojaron a la avalancha tica y los restaurantes, discotecas y otros sitios de diversión.

Un grupo de costarricenses que iba camino al aeropuerto de Tocumen hizo escala en Los Pueblos. Eran seis autobusesy unas 200 personas que se movían con desenfreno entre las estanterías de los almacenes. "Uno no sabe cuándo volverá aquí, por eso hay que aprovechar", fue el comentario de José Núñez, que hizo el viaje desde Cartago con otros cuatro amigos.

Las compras en estos sitios eran casi las mismas en cada marchante: ropa y zapatos. En la vestimenta, había predominio en los pantalones jeans, las camisas de manga larga, los trajes de damas y las carteras. En los zapatos, los gustos de los costarricenses variaban entre los de cuero y los casuales, sin cordones. Y en cuanto a la comida, los ticos no quisieron "chatarrear", así que la comida criolla hizo bingo en Albrook.

La otra cara

Pero, no todo fue una fiesta de fraternidad y armonía. En algunos lugares se produjeron los típicos problemas que ocasiona la excesiva bebida y el desenfreno por la victoria.

Marcos Rojas contó su experiencia. Este residente de San José llegó por vía terrestre a Panamá el viernes en la tarde y desde su arribo al país, dijo haber sorteado con éxito todas las situaciones difíciles que tuvo.

Lo curioso fue encontrar ayer a Marcos con una camiseta de la marea roja. "La cargo desde que salí del juego", contó entre las bromas de sus compatriotas. "Al salir del estadio, un amigo me prestó la camiseta de Panamá para que no tuviera problemas y bueno, aquí estamos", explicó con su típico acento.

Alguien definió lo sucedido este extraño fin de semana como un trueque. "Nosotros les dimos alojamientos, diversión y hasta alguna que otra cosita más... ellos nos dejaron los tres goles que le hicieron a la selección y una buena cantidad de billetes".

"A mí me fue bien, los ticos me dieron buenas propinas, eso no pasa todos los días y había que aprovechar la oportunidad". Son la palabras sabias de José Puertas, cuidador de carros en el Parque Porras. Por eso pues... ¡pura vida!

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