La contaminación vino con el Batallón 2000

En la comunidad El Naranjal de Tanara, adyacente al penal, viven 100 familias que se han visto afectadas en los últimos años por la contaminación del río La Ruiseñora.

Aunque toman el agua de un pozo brocal, los moradores sostienen que del río se filtran algunas corrientes contaminadas, y pese a que han denunciado la situación a las autoridades, no han recibido respuesta.

"Este era un río pritty, en el que incluso había peces. Mis amigos y yo veníamos todos los días a bañarnos en la poza", contó Julio Chon, quien ha vivido en la zona durante sus 48 años de vida. Según Chon, la contaminación vino con el Batallón 2000, a comienzos de la década pasada. Antes, la ahora sede de la cárcel pertenecía al Fuerte Cimarrón (sede del grupo de infantería de las extintas Fuerzas de Defensa), que tenía su tanque séptico.

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