JUAN PABLO II. SALIÓ A LA VENTA EL LIBRO DE SU EX SECRETARIO PRIVADO.

‘¿Por qué usted no murió?’

El cardenal Estanislao Dziwisz presentó en Italia un libro con detalles inéditos de la vida de Juan Pablo II.

Ali Agca, el hombre que atentó contra el ex sumo pontífice en 1981, nunca le pidió perdón como se creía.

SANTO. El sumo pontífice junto a Ali Agca, quien intentó acabar con su vida, durante el encuentro que mantuvieron en la prisión de Rebibbia, en 1983. SANTO. El sumo pontífice junto a Ali Agca, quien intentó acabar con su vida, durante el encuentro que mantuvieron en la prisión de Rebibbia, en 1983.
SANTO. El sumo pontífice junto a Ali Agca, quien intentó acabar con su vida, durante el encuentro que mantuvieron en la prisión de Rebibbia, en 1983.

El 13 de mayo de 1981, la vida del papa Juan Pablo II estuvo a punto de apagarse. Mientras recorría la Plaza de San Pedro, Ali Agca le descargó una ráfaga de tiros que lo dejó al borde de la muerte.

Ya recuperado, el sumo pontífice visitó a su frustrado ejecutor en la cárcel de Rebibbia -cerca de Roma- a fines de 1983. Durante los 18 minutos que duró la reunión, Agca solo le hizo una pregunta: "¿Por qué usted no murió?".

Al contrario de que lo que se creía hasta ahora, "Agca nunca le pidió perdón al Papa", según revela Estanislao Dziwisz -ex secretario privado y fiel amigo de Juan Pablo II por más de cuatro décadas- en su libro Una vida con Karol, que salió a la venta hace pocos días en Italia. El volumen relata ese y otros detalles del ex hombre fuerte de la Iglesia católica.

Fanático de esquÍ

No era fácil mantener al Papa encerrado en el Vaticano. Según cuenta el actual arzobispo de Cracovia, el pontífice se escapó más de 100 veces a las montañas de Abruzzo para practicar su deportes favorito: el esquí.

Una tarde de invierno del 2 de enero de 1981, los religiosos le organizaron la primera "fuga". "Desde hacía mucho tiempo que deseábamos que el santo padre pudiera no solo esquiar, sino también zambullirse en la vida normal de la gente", cuenta Stanislao. El lugar elegido ese día por la comitiva papal fue el centro de esquí Ovindoli y hacia allá partieron desde la residencia de Castelgandolfo.

Para evitar que la gente lo identificara, pero también para "burlar" a la Guardia Suiza, Juan Pablo II se refugió en el asiento trasero del auto de un sacerdote amigo —Josef Kowalczyk, actualmente nuncio apostólico en Polonia— mientras que otro integrante del grupo, el padre Tadeusz, lo tapaba desplegando un amplio periódico.

"Pasamos por varios pueblitos; así, el Papa, desde atrás de los vidrios del auto pudo gozar de esas escenas de ordinaria vida cotidiana", cuenta su ex secretario privado.

Tras el viaje, el grupo llegó a una de las pistas del centro de esquí. Ahí "empezó ese día maravilloso e inolvidable".

"Estaba vestido como todos: traje de esquí, gorro y anteojos para sol. Hacía cola entre las personas —aunque siempre teníamos la perspicacia de estar uno adelante y otro detrás—, y nadie lo reconocía. ¿Quién podía imaginar que un Papa iba a esquiar?, narra su ex mano derecha.

A pesar de las precauciones, una vez un niño lo reconoció. "¡El Papa! ¡El Papa!", gritó sin dar crédito a lo que veían sus ojos: el líder de la Iglesia católica vestido con ropa de esquí esperando para lanzarse por la montaña.

En otra parte de su libro, Estanislao comenta detalles de un encuentro entre Juan Pablo II y la Madre Teresa en el centro para moribundos y leprosos de Calcuta.

Impactado por la obra de la religiosa, Juan Pablo II le dijo al oído: "Si pudiera, haría de Papa desde aquí".

El final

Tras recuperarse del atentado, debieron pasar muchos años para que finalmente la muerta alcanzara a Juan Pablo II. El 2 de abril de 2005, una septicemia logra extinguir su luz.

Postrado en una cama, al final de aquel día, Karol Wojtyla buscó con la mirada a sor Tobiana, una de las religiosas que lo asistió durante años, y le susurró: "Déjame ir a la casa del Padre". El reloj marcaba las 21:37, hora del Vaticano.

Comentarios

Cerrar

La función de comentar está disponible solo para usuarios suscriptores. Lo invitamos a suscribirse y obtener todos los beneficios del Club La Prensa o, si ya es suscriptor, a ingresar.

Suscríbase gratis por 30 días Prueba
Adquiera un plan de suscripción Suscríbase
Cerrar

Por favor introduzca el apodo o nickname que desea que aparezca en sus comentarios:

Comentar 0 comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia S.A.

Por si te lo perdiste

ganó el Belmont Stakes de 1964 Fallece el legendario jockey panameño Manuel Manny Ycaza

En la foto tomada en noviembre de 1963 está Manny Icaza (C) junto a su esposa Linda Bement, quien fue Miss Universo 1960, en el bautizo de uno de sus hijos. La pareja se divorció en 1969.
AP

Última hora

Pon este widget en tu web

Configura tu widget

Copia el código

Lo último en La Prensa

logro Ecuador impone récord Guinness con pirámide de rosas

La espectacular estructura, ahora reconocida por Guinness, se construyó en una semana con el trabajo de unas mil 500 personas. La espectacular estructura, ahora reconocida por Guinness, se construyó en una semana con el trabajo de unas mil 500 personas.
La espectacular estructura, ahora reconocida por Guinness, se construyó en una semana con el trabajo de unas mil 500 personas. AP/Dolores Ochoa

La pequeña población ecuatoriana de Tabacundo estableció el sábado el récord mundial Guinness de la estructura floral más ...

Puebla Develan estatua de Frida, la perra rescatista, de México

En el parque Ecológico se develó una escultura de la perra rescatista junto a su entrenador Israel Araúz. En el parque Ecológico se develó una escultura de la perra rescatista junto a su entrenador Israel Araúz.
En el parque Ecológico se develó una escultura de la perra rescatista junto a su entrenador Israel Araúz. Tomada de Internet

Un nuevo homenaje para Frida, la perra de la Marina mexicana, que se ganó el corazón de la comunidad mundial al participar de ...