ALERTA: El río Juan Díaz se sale de su cauce en el centro comercial Los Pueblos.

Cine y más Cine y más

14 jul Un disco rinde homenaje a Carlos Francisco Changmarín

El álbum ‘Chico Perico’ está dedicado al poeta, cuentista y novelista istmeño Carlos Francisco Changmarín.

Temas:

Este colectivo se distingue por unir el ‘swing’ con la música tradicional típica y el ‘rock’. Este colectivo se distingue por unir el ‘swing’ con la música tradicional típica y el ‘rock’.
Este colectivo se distingue por unir el ‘swing’ con la música tradicional típica y el ‘rock’. Cortesía

El primer disco de la banda Los Guayas se titula Chico Perico, como un homenaje a uno de los personajes más emblemáticos del escritor panameño Carlos Francisco Changmarín.

“Es un disco de rock. Sin embargo, nuestra música tiene influencias que van desde la salsa de Ismael Rivera hasta el ‘pindín’. Encontrarán canciones con secciones de vientos, percusión latina, rhodes, acordeón y hasta tambor típico panameño”, explica Julio Arrocha, quien está a cargo de la batería.

Como veragüenses que son Los Guayas, la obra de Changmarín, indica Julio Arrocha, “ha estado presente siempre como referencia. Durante el 2012, la banda se encontraba en una batalla interna por consolidar su propuesta musical y siempre nos saltaba la autocrítica de no sonar muy regionalista”.

Para diciembre de ese 2012, recuerda Arrocha, con la muerte del maestro “empezamos a redescubrir su obra, su legado, y encontramos en ella una especie de licencia para entender que lo que veníamos haciendo estaba en el camino correcto”.

Fue así como empezaron a salir nuevas canciones, expresa  Arrocha, “en las que contamos las vivencias del barrio donde crecimos, con un lenguaje popular sencillo y música visceral, sin temor a ser tachados de regionalistas, sino llevando ese carácter de barrio, de pueblo, a lo que consideramos como un lenguaje universal”.

Para José Barría, a cargo del bajo en Los Guayas, la obra de Changmarín que más le llegó fue Nochebuena Mala, “pequeñas historias de la invasión de Estados Unidos a Panamá contadas desde un punto de vista fuera de lo político, sino desde la perspectiva del pueblo, que al final de cuentas fue quien sufrió las consecuencias de una guerra injusta, y que no pidieron”.

Arrocha también se inclina por Nochebuena Mala porque es un "cuento que no es cuento, y que todo panameño debería leer. Sin embargo, como banda también nos influenciaron mucho sus décimas. Hay una muy hermosa que se llama Me quieren comprar el canto, que para todos los que hacemos música debiera ser de lectura obligada".

Barría define a Carlos Changmarín como “un gran contador de historias de las vidas sencillas de gente de pueblo y del campo. Y nosotros tratamos de hacer lo mismo con nuestras canciones: contar historias. Nuestra forma de homenaje es hacer lo mismo que hacia él, contar historias de la vida sencilla del pueblo”.

Se trata de un disco con carácter cultural y busca rescatar la identidad nacional.

ACETATO

Chico Perico fue editado en acetato, aunque el disco trae dentro una tarjeta que permite descargar todas las canciones en formato mp3.

Se inclinaron por este formato, en palabras de Barría, porque a ellos “les gusta el acetato, no solo por el sonido particular que tienen, muy real y cálido, sino también porque escucharlos es una especie de ritual: abres el disco, lo pones en el tornamesa, pones la aguja y te sientas a escucharlo, canción por canción, luego le das vueltas y repites”.

El disco está compuesto por ocho canciones: Comején, El Príncipe, Saus, Santiago, Blancanieve, Amor de Jorón, El Monosílabo y Aquellos Días.

" Comején es la historia de la persona que llega a cierta edad y de repente mira hacia atrás, pone su vida en perspectiva, y se da cuenta que el tiempo pasó, que está solo y que tiene que vivir con lo que tiene, y mirar pa’ lante", indica José Barría.

Mientras que El Príncipe gira en torno a "un amigo de barrio que muere joven.  Saus es una historia de la nostalgia del que se va a la ciudad y cada vez que regresa se da cuenta que el pueblo cambia aunque él no quiera.  Santiago es un homenaje a la tierra que te vio nacer. Blancanieve es la canción psicodélica del disco, y también la que más elementos de música típica tiene. Es un cuento de hadas panameño", relata Barría.

Amor de Jorón es sobre el muchacho del pueblo que "se enamora de la extranjera y se va con ella a tratar de vivir mejor, pero no deja de extrañar su tierra. El Monosílabo es una canción dedicada al pritty de la fiesta, y Aquellos días está dedicada a los días de dictadura y la invasión militar estadounidense", anota.

El álbum está dedicado a la memoria del poeta Carlos Francisco Changmarín y se titula 'Chico Perico', nombre que lleva un famoso personaje de su obra.

ORÍGENES

Los Guayas está integrado por Julio Arrocha en la batería, David Caparó en la guitarra principal, Aaron Flores es la voz principal y toca la guitarra rítmica, Samuel Robles está en los teclados y el acordeón, y José Barría en el bajo.

Se definen como una banda santiagueña, ya que Arrocha, Flores y Barría nacieron en  Santiago, y porque el resto de sus miembros tienen parientes cercanos en esa ciudad.

¿Por qué Los Guayas? "El nombre Los Guayas viene de guayabera. En los primeros tiempos de la banda se había decidido que solo tocaríamos en guayabera. Estábamos tratando de crear una suerte de singularidad en la puesta en escena para llamar la atención. Ya no somos tan rigurosos con el uso de las guayaberas. Julio es el único que las usa en vivo", indica José Barría.

Julio Arrocha da más pistas: "El nombre de la banda también proviene de una analogía sencilla: hace unos cinco años atrás cuando decidimos iniciar el proyecto, partimos con la premisa de hacer música fresca, y una amiga que participaba en la conversación comentó: 'que sea fresca como la guayabera que llevas puesta', y así de esa manera adoptamos Los Guayas, acordando siempre usar guayaberas en las presentaciones".

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.