La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) ordenó la reorganización de Banco Universal, S.A., efectiva a partir de hoy 1 de julio.
La decisión fue tomada sobre la base de las recomendaciones del administrador interino plasmadas en su informe, entregado el pasado 15 de junio a la SBP.
Con el proceso se pretende proteger los intereses de los depositantes evitando posibles deterioros y mitigando los riesgos que encaraba la operación del banco.
Las operaciones del banco -propiedad de la familia del exvicepresidente Felipe "Pipo" Virzi- están suspendidas desde el 5 de junio pasado.
Los clientes podrán cumplir con el pago de sus obligaciones y se permitirá utilizar los servicios de consulta por banca electrónica autorizados hasta el momento.
También disponer de todas sus cuentas bancarias de ahorro y a la vista, pero hasta por un monto máximo y total de 2 mil 500. Todas las sucursales de Banco Universal estarán disponibles para estas transacciones y sólo se autoriza la disposición de fondos disponibles de una cuenta por cliente, con independencia de la cantidad de cuentas, a partir del próximo lunes 6 de julio.
La medida beneficia directamente a 15 mil 900 cuentahabientes, que representan el 86% del total de clientes del banco, "quienes podrán recibir el 100% de sus depósitos".
La junta de reorganización que encabeza De Gamboa deberá recomendar a la SBP el mecanismo "idóneo y transparente", a efectos de viabilizar la mejor propuesta para que el banco retome "una senda ordenada de operación".
Para ello, el regulador invitará a firmas asesoras calificadas para que participen en el diseño de una reestructuración financiera y jurídica que permita la viabilidad de la institución. Esta sería la última carta para que la empresa continúe en el negocio bancario.
