El deslave que se tragó parte de una aldea periférica de la capital guatemalteca dejó al menos 32 muertos, mientras unas 600 personas continúan desaparecidas tras quedar sepultadas 125 casas, en su mayoría de condición humilde, informó este sábado el comandante Sergio Cabañas, dirigente de la protección civil.
La tragedia tuvo lugar el pasado jueves a las 22:00, horas locales, (4:00 horas GMT del viernes) en la aldea de Cambray en el municipio de Santa Catarina Pinula, a 15 kilómetros de la capital.
El número de heridos es de 26, principalmente por golpes. Una persona fue rescatada viva de entre los escombros.
El oficial a cargo del rescate de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), Sergio Cabañas, comentó que hay 23 cuerpos identificados con certificado de defunción.
Los equipos de rescate reanudaron este sábado la búsqueda de víctimas, luego de que fuera suspendida anoche por las lluvias, como medida de seguridad.
Cabañas explicó que según normas internacionales, se considera que lo máximo que vive una persona soterrada son 72 horas; después de ese lapso, terminarán las acciones de búsqueda y empezarán las de recuperación de cadáveres.




