Blogoterapia Blogoterapia

10 sep ¿Se desinfla la candidatura de Hillary Clinton?

Temas:

Hillary Rodham Clinton saluda antes de subir a un vehículo durante su gira en Iowa. Hillary Rodham Clinton saluda antes de subir a un vehículo durante su gira en Iowa.
Hillary Rodham Clinton saluda antes de subir a un vehículo durante su gira en Iowa. EFE/Larry Smith

Hoy jueves en la mañana, amanecieron las encuestas políticas comentadas en CNN, con Donald Trump a la cabeza del Partido Republicano, con un 32% de popularidad. Esto no es una sorpresa ya que Trump tiene unos seis meses de estar haciendo su reality presidencial. La sorpresa vino en el Partido Demócrata, donde en Iowa, el senador socialista Bernie Sanders, registro 41% en la encuesta, frente a un 40% de Hillary Clinton.

Todavía falta mucha tinta y muchos meses para que ambos partidos definan sus candidatos. Lo que es claro, es que el votante estadounidense, sea de derecha, del centro, o de la izquierda, no quiere más de lo mismo. A los ciudadanos de ese país les molesta lo que pasó en el los años 2008 y 2009, cuando la crisis financiera mundial requirió medidas extraordinarias, en las que el gobierno de ese país, adquirió una gigantesca deuda para salvar a los bancos y casas de bolsa. El público se molesta con una conclusión muy sencilla: los banqueros y los corredores de bolsa se robaron un montón de dinero, engañaron a sus clientes, defraudaron a los reguladores, y sin embargo, no hay banqueros presos, ni nada que se le parezca.

Las propuestas del socialista Sanders empiezan a ser examinadas con lupa. Entre más las divulgan los medios de comunicación del establishmen, más le gusta a la gente lo que escucha. Señal que los tiempos han cambiado.

Si Barak Obama dejó una gestión heroica en la que levantó la economía, reformó la salud, y ha negociado importantes acuerdos internacionales con China, Cuba, Irán y Rusia, todo esto haría suponer que al candidato de su partido le debía ir muy bien. Ese no es el caso de Hillary. Creo que su candidatura se ve como muy acartonada y oportunista. Estados Unidos tiene 40 años de candidaturas presidenciales de la familia Bush y 30 años de la familia Clinton. Todo lo de los Clinton siempre tiene un asterisco o una nota al pie de las páginas, redactada por un equipo de abogados y consultores electorales. Basta recordar a Bill Clinton diciendo que él no “inhaló” marihuana. La peor de todas fue cuando le preguntaron si había mantenido relaciones sexuales con la pasante Mónica Lewinsky, y el respondió que eso dependía de la definición de “sexo” que se aplicara.

Para Hillary, el lastre de su marido, sumado a su falta de claridad con tonterías como las donaciones a la Fundación Clinton, o al manejo de su correo electrónico cuando fue Secretaria de Estado, le han minado su campaña. Todo parece tan matizado, depurado, y comedido en sus planteamientos y propuestas políticas. Quizás todo se resume a que no convence y no conecta con el votante.

Cuando se suponía, en el año 2008, que ella sería electa presidenta, un joven político de raza negra capturó la imaginación del público y del mundo. Su desempeño como Secretaria de Estado fue verdaderamente mediocre, en comparación con John Kerry, el actual Secretario de Estado.

Estados Unidos merece una Presidenta, pero si no arregla su campaña y no se posiciona como una líder más sincera, el 2016 puede terminar siendo la despedida de Hillary.

Comentarios

Los comentarios son responsabilidad de cada autor que expresa libremente su opinión y no de Editorial por la Democracia, S.A.

Sobre el autor