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05 ago De la tele al cine

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El estreno este fin de semana en Panamá de Los Pitufos, da pie para que recordemos brevemente la relación de amor y odio que ha existido entre el cine y la televisión.

Hagamos algo de historia.

Para 1950, el 35% de los hogares en Norteamérica tenía un televisor en blanco y negro, o sea, había 15 millones de esas cajas luminosas en las casas en esa parte del mundo. Ocho años más tarde, se inicia la comercialización de los televisores en colores, y ya para entonces, más del 38% de los norteños tenía una tele.

Estos datos causaron alarma en cada esquina de Hollywood, ya que sus directivos temían que los cines se convirtieran en desiertos con acondicionador de aire. Por eso, pusieron sus barbas en remojo y buscaron maneras de detener ese avance televisivo a través de su mejor arma: los avances tecnológicos.

Así surgió en Hollywood, en la década de 1950, las películas en tercera dimensión (la primera se titula Bwana Devil), se estrenan, además, producciones rodadas en cinemascope (la que debuta con este recurso fue The Robe), se lanza el Scope 55 (se hace con Carousel y The King and I) y el superescope (la primera fue Vera Cruz) y se inauguran pantallas tipo vistavision (la primera cinta que se hizo para este fin fue White Christmas).

¿La idea? Buscar con estos inventos darle un mayor sentido a la palabra pantalla grande 'versus' la cajeta de fósforos que representaba la televisión por aquel entonces.

Había tal miedo en el ambiente del entretenimiento en celuloide, que al principio de los años de 1950 mencionar la palabra pantalla chica era como insultar a cualquier ejecutivo de la Meca del Cine, quien perdía el control por completo al ver cómo los espectadores dejaban de ir a los cines para quedarse en la sala de su hogar viendo la tele, ya que por esos años se redujo entre un 15% y un 25% la presencia en los cines y se culpó a la televisión, con o sin razón.

Con el tiempo, el asunto fue cambiando porque si no puedes con el enemigo conviértelo en tu amigo más cercano.

Por ejemplo, en 1956, la Metro Goldwyn Meyer (MGM) fue uno de los primeros estudios en permitir, tras negociaciones claro está, que sus películas proyectadas antes de 1949 fueran transmitidas por la televisión (salvo varias de las que fueron muy exitosas en taquilla).

Esta muestra de confianza de la MGM luego es imitada en 1960 por el resto de las majors y así las películas filmadas entre 1950 y 1955 comenzaron a verse con regularidad a través de la televisión.

Para 1964, se calcula que unas 11 mil películas de Hollywood ya habían pasado al espacio hogareño, de ellas 8 mil fueron rodadas antes de 1948 y el resto en años posteriores.

Después, sobre todo a partir de 1967, ocurre exactamente lo contrario. Las principales cadenas de televisión en Estados Unidos deciden rodar películas que pasan primero por los cines y luego las muestran en sus franjas de audiencia más populares.

A los jefes de los estudios de Hollywood los acusaron ante la justicia de competencia desleal, aunque los dueños de las salas aplaudieron la nueva propuesta. Al final, los tribunales dejaron que cada quien hiciera el cine que quisiera y que lo proyectara donde más le convenía.

En los años de 1970, aparece la figura de los canales por cable y son los largometrajes los platos fuertes de su programación, aunque después sus ofertas se inclinarían más por los reality shows y los seriales por entregas semanales.

A finales de la década de 1980 se da otro giro de tuercas, es cuando las series de televisión se convierten en largometrajes debido a una supuesta crisis de ideas en Hollywood, aunque generalmente con historias tan flojas que no superaban a los más destacados capítulos de los programas en los que se inspiraban.

Así han pasado por los cines, con diversos resultados estéticos, series como Los Picapiedras, Scooby Doo, Los locos Adams, El Fugitivo, Los Vengadores, Misión Imposible, Los Ángeles de Charlie, Los Simpsons, Los Expedientes Secretos X y Sexo en la ciudad, y un largo etc.

¿Qué serie de televisión llevada al cine te gustó o te disgustó? O bien, ¿qué programa de la tele te gustaría que fuera trasladado a la pantalla grande?

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