El tabloide pro gubernamental Crítica –expropiado por el régimen militar a la familia Arias- informó en su edición de ese día que 50 opositores serían “ajusticiados” por “comandos populares especializados” si Estados Unidos atentaba contra Manuel Antonio Noriega y el resto del establishment.
Crítica reaccionó de esa manera luego que el diario Los Angeles Times informara que el Departamento de Estado estadounidense ofrece una supuesta recompensa de $3 millones a fin de apresar o “asesinar” a Noriega.
En la nota titulada “¡Panamá, alerta!” y en primera plana, el diario informó que la lista ya había sido elaborada e incluía a aquellos panameños que “sirven” al gobierno estadounidense de George Bush. No se aporta nombres. También anunció sobre un plan para vigilar los puertos de entrada y salida del país, para evitar la huida de los traidores.
En adición, el Partido Revolucionario Democrático (PRD) –brazo político de la dictadura- culpó a Bush de “cualquier derramamiento de sangre” por enfrentamientos entre la población.
Sobre la supuesta recompensa para tumbar a Noriega, en las filas castrenses siempre se sospechó que detrás del supuesto plan estadounidense podría estar Guillermo Endara, el excandidato presidencial del bloque de partidos de oposición que ganó en las anuladas elecciones de mayo de 1989. Lo que fundamentó esa creencia es que un mes antes, en la cumbre de presidentes para conmemorar los 100 años de vida democrática de Costa Rica, Endara –personalmente invitado a la cita por el presidente Óscar Arias- dijo públicamente que Noriega solo dejaría el poder “en un pijama de madera”.
