Degustar un desayuno pesado con la idea de que necesita más energía o, por el contrario, dejar de desayunar para evitar molestias, pueden ser prácticas poco prudentes cuando va a iniciar su rutina de ejercicios.
En estos casos se debe esperar un tiempo luego de ingerir alimentos, recuerda la nutricionista Ana Cristina Gutiérrez.
La especialista asegura que el tiempo a esperar dependerá del tipo de comida, del tipo de ejercicio que vaya a realizar y, sobre todo, del organismo.
Por ejemplo, si acaba de desayunar, almorzar o cenar con una ingesta mayor de calorías y con aporte de alimentos más difíciles de digerir, lo mejor es esperar de una a tres horas para dar tiempo a su organismo de realizar la digestión y no tener molestias.
Por eso, sugiere consumir una merienda tanto para realizar ejercicio de baja como alta intensidad, porque esta funciona como combustible para que su cuerpo pueda realizar el ejercicio.
ADVERTENCIA
Es necesario saber qué alimentos pueden causarle molestias si va a realizar ejercicios, resalta el médico general Rubén Rodríguez.
En esta lista enumera que los lácteos, los embutidos o las carnes altas en grasa pueden ser difíciles de digerir y causar cólicos, calambres o molestias estomacales.
La nutricionista agrega que los postres o concentraciones de grasa con azúcar se digieren más lentamente y también podrían causar pesadez, acidez o reflujo.
En tanto, las frituras aumentan la acidez gástrica y disminuyen el rendimiento durante la rutina de ejercicio, explica la nutricionista.
Por otro lado, también sugiere evitar las bebidas con alcohol, ya que tienen un efecto diurético y producen un grado de deshidratación en el deportista.
Por último, Gutiérrez recomienda no probar comidas nuevas; es decir, que su cuerpo no está acostumbrado antes de un entrenamiento, pues su organismo podría reaccionar negativamente.

