En la inmediatez del contacto del espectador con la pintura, se capta en un tácito acuerdo la impresión estética que la artista quiere transmitir: una celebración artepurista a la belleza que no precisa ninguna explicación ni circunloquio teórico para ser apresada. En los rostros envueltos entre coloridas penumbras, en una permitida antítesis, reverberan con los ecos de los versos victorianos de Lord Alfred Tennyson y las reminiscencias de la poesía de Keats.
“De búsquedas y encuentros” es el título de esta muestra pictórica que nos presenta la pintora argentina Sol Halabi, cuya temática ahonda en los contrastes de belleza, oscuridad y misterio, de conformidad a lo que representa para ella la consumación del hecho artístico: “Creo en la pintura como un acto de alquimia. Es el paso de lo oscuro a la luz, una suerte de transmutación del alquitrán al oro, en la búsqueda de la verdad, no de quimeras. Es pasar por el cuerpo la sensación de la obra y el encuentro de la realidad en la convivencia de lo oscuro y lo bello”.
Se trata de la tercera muestra individual de esta artista argentina en nuestro país, y estará abierta al público en Allegro Galería hasta el 10 de octubre.
Con fuertes referencias del prerrafaelismo británico de mediados de siglo XIX, Halabi recupera las estructuras de significado que se esconden detrás de las mujeres de las pinturas de Dante Gabriel Rossetti o John William Waterhouse, signadas por la dualidad de inocencia y sensualidad, para ofrecernos una reinterpretación actual y personal de los arquetipos asociados con la feminidad: la madre, la bruja, la diosa, que tanto apasionaban a los pintores de la época. “Se trata de hablar sobre la figura femenina y el entorno que la traspasa, la rodea. Es una obra simbólica, que recoge lo que representa la mujer como figura arquetípica. Tiene mucho del espíritu de ese movimiento”, comentó.
Bajo el signo de la figuración contemporánea, que señala como su estilo pictórico particular, Halabi utiliza materiales poco comunes junto al tradicional óleo en la creación de sus obras, cada uno de la mano con su simbología oculta. “El oro transmite cosas como la luz, lo ideal, el deseo. El alquitrán es lo oscuro, lo denso, lo inescrutable; la cera es la que parece tan densa, pero con calor se vuelve agua y deja aparecer lo que hay por debajo. Son todos materiales dinámicos, con sus propias reglas”.
Su paleta transita de la sobriedad y la penumbra de los fondos a la luminosidad iridiscente de los rostros en donde se concentran los detalles, especialmente en las miradas.
La exposición está conformada por 20 piezas de diversos formatos, las cuales son producto de su más reciente producción. “No planteo mis muestras como series, sino que busco presentar obras hechas en la misma época, y en este conjunto, todas apuntan a lo mismo”, enfatizó.
TEXTURAS Y TRANSITORIEDAD
También en Allegro Galería se realizará la presentación de la artista canadiense radicada en Panamá, Chantal Poulin-Durocher. La muestra consta de obras de gran formato que están dirigidas a explorar la dimensión táctil. Se trata de cuadros llenos de texturas, que buscan despertar la conciencia de la relación con el medio ambiente, además de llamar la atención acerca de la naturaleza cambiante de todo aquello que nos rodea.
Como “fósiles contemporáneos de vibrantes colores” describe la pintora Poulin- Durocher sus obras.
