Todo ser humano posee defectos que nunca reconoce. Con el tiempo, esos rasgos naturales de la imperfección se convierten en fantasmas perseguidores o, lo que es peor, en diablos de perpetua compañía.
“Cementerio de diablos”, coreografía de la compañía panameña de danza contemporánea Nana+na, plantea las historias conflictivas de cuatro personajes ansiosos en solucionar el mundo, sin percibir realmente que lo están deshaciendo.
Esta creación obtuvo el fondo Iberescena -apoyo iberoamericano que financia trabajos de artes escénicas- para realizar la puesta, coproducida entre Panamá, Costa Rica y México.
“Cementerio de diablos” cuenta con un guion elaborado entre el artista y coreógrafo cubano-costarricense Luis Sierra -miembro de Nana+na- y el arquitecto español Daniel De Reparaz, quienes crearon una obra donde el público es partícipe de la coreografía, eliminando la cuarta pared que existe en el teatro y buscando generar una experiencia que se exceda de la danza, aunque justamente con eso, danza.
La pieza es el resultado de una investigación titulada “Épica”, realizada por Nana+na, donde se analizaron la utilización del espacio y el comportamiento del público. “Épica´ fue el primer guion y prueba. Ahora, lo hemos desarrollado con intérpretes, aterrizado el guion y hecho más concreto”, agregó Mariñas.
En “Cementerio de diablos”, “hay cuatro personajes en medio del público, apareciendo uno a uno”, anticipa sobre la pieza Omaris Mariñas, bailarina y coreógrafa de Nana+na.
Los bailarines, en un ataque de aparente ira, empiezan a destruir -artísticamente- el ambiente en el que se encuentran tanto ellos como el público.
Todo esto, entre coreografía y teatralidad, sucede, reitera, en medio de los espectadores, por lo que se encontrarán en constante movimiento junto con los protagonistas y palpando su intencionalidad.
“El público se mueve a la merced de los bailarines por cómo estos acomodan el espacio. Es una obra con público dentro. Los bailarines movilizan todo”, advierte.
“Es probable que [el público] reaccione de alguna manera. Habrá adaptaciones si pasa algo demasiado caótico para tener los elementos controlados”.
En mayo, Nana+na iniciará los ensayos de “Cementerio de diablos” en la ciudad de Panamá para ser estrenada el 19 de junio en Gráfica Génesis, un espacio cultural localizado en San José, Costa Rica, donde realizarán otras dos fechas.
Luego, el elenco viajará a México para participar del Festival Nor.TREX en Monterrey y realizar una corta gira por aquel vecino.
“El estreno en Costa Rica se debe a un amor a ese país”, afirma Mariñas de la razón por darla a conocer primero allá, territorio donde residió por cinco años.
“El público costarricense es crítico; tenemos tiempo que no bailamos en Costa Rica y queríamos presentarles la investigación”, agrega esta creadora.
“El sitio en cada país es distinto. El público no tendrá idea de nada, solamente que presenciará la obra desde adentro”, concluyó la bailarina sobre un trabajo coreográfico que replantea la soledad del ser humano, su dualidad y cómo su capacidad de construir y destruir a la vez es generadora de un ambiente de caos.
