Imaginemos que estamos en medio de la calle con un paradisiaco sol panameño y sacamos nuestros lentes de sol, entramos al mall, nos suena el celular, caminamos unos cuantos metros y decidimos entrar en una tienda, compramos algo no muy grande y entonces sacamos la extensa wallet para pagar, en la cual guardamos como mínimo 1 tarjeta clave, 2 de crédito y 10 de membresías.
Entonces decidimos que la compra “no muy grande” cabe en el bolso, ya saben... “Para que no se pierda”, hacemos espacio acomodando algunas cosas como: la agenda “pequeña” y el peper spray que nos regalo mamá y que seguramente está vencido, pero el compromiso es hacerla sentir que estamos seguras.
Unas horas más tarde, decidimos ir al baño que no tiene jabón y sacamos hand fresh porque solo el agua no es suficiente.
Al mirarnos al espejo, nos damos cuenta de que realmente necesitamos algo de lápiz labial, polvos para el rostro y blush para darnos más color, de pronto el lente de contacto nos molesta y bendito sea el potecito de agua salina.
¿Crees tú que con una Clutch sobrevives a un día regular?
Importantes casas de moda ofrecieron una solución totalmente aceptable y casi mágica en la historia de los bolsos.
Retrocedemos a principios del siglo XX, cuando la casa Louis Vuitton fabricó los primeros bolsos blandos y totalmente maleables para los viajeros que desearan transportar accesorios pequeños y necesarios al instante. Fue entonces que se hizo popular la moda de los grandes bolsos de mano.
Otra historia de bolsos famosos nos lleva al casual encuentro entre Jean-Louis Dumas presidente de la firma Hermés y la famosa cantante británica Jean Birkin, cuando en un vuelo, Dumas cuestionó a Birkin por utilizar un bolso de paja tipo cesta para cargar sus pertenencias, a lo que esta le respondió que no había podido hallar un bolso cómodo, espacioso y atractivo; fue entonces que nació el famoso “Birkin” de Hermés, un bolso diseñado pensando en la necesidad de Jean y que a la vez fuese agradable a la vista.
Confío fielmente en la opinión de los expertos en moda sobre el polémico tema de que los bolsos grandes no favorecen a todas las mujeres, pero también confió en mi bolso, cuando realmente necesito una solución rápida ante cualquier situación, incluyendo cambiar un flat.
La autora es relacionista pública.
