Un Andrés Calamaro relajado y fresco como si tuviera menos años y más pelo se apoderó del Movistar Arena de Santiago y emocionó a las más de 10 mil personas que se dieron cita para corear las canciones del argentino, sin importarles la lluvia que cayó la noche del viernes.
Los miles de fans estremecieron el recinto, coreando cada una de las 30 canciones, donde se lucieron clásicos como Flaca, El Salmón y Sin documentos, haciéndole notar al autodenominado “ciudadano de la República Mundial” lo largo que han sido para el público chileno los tres años de ausencia de los escenarios de este país.
Con 40 discos bajo el brazo, 27 de ellos como solista, Calamaro no tiene problema en tomarse con humor una partida fallida: “A veces es así, a veces cada uno empieza a tocar un tema diferente”, dijo. “Es para provocarlos un rato”, rió antes de dejar el escenario.
