La cantante costarricense Chavela Vargas ha recibido el día de ayer sábado el alta médica, 10 días después de haber sido ingresada en un hospital de Madrid a causa de una taquicardia, informaron a Efe fuentes de su entorno.
La cantante, de 93 años, está “fenomenal y feliz”, y a la espera de que haya plaza para ella y las dos enfermeras que la han acompañado desde México para volver a su casa de Tepoztlán (Morelos).
La artista, “que por ella hubiera viajado esta misma noche a México”, está descansando en su habitación de la Residencia de Estudiantes de Madrid, donde se alojaba desde su llegada, el pasado 1 de julio, y no saldrá de ella hasta que tenga que viajar porque los médicos le han aconsejado que no se exponga a cambios de temperatura.
Se irá despidiendo “de poquito a poquito” de sus más íntimos, y no va a recibir visitas, según las mismas fuentes.
Ahora a la legendaria cantante y compositora de 93 años, nacida en Costa Rica y nacionalizada mexicana, le espera un viaje de 16 horas, 13 de ellas de avión, hasta su “choza”, como ella llama a su casa.
Lo que peor lleva, señaló el mismo portavoz, es que “le han quitado completamente” de su dieta la sal, y “por supuesto”, la chistorra que tanto le gusta.
Vargas llegó a España el 1 de julio para ofrecer un recital con canciones del disco en homenaje a sus encuentros con el poeta granadino Federico García Lorca titulado La luna grande, y a presentar su libro de memorias, Dos vidas necesito. Las verdades de Chavela.
El concierto que ofreció el 10 de julio junto con Miguel Poveda y Martirio le provocó “un cansancio brutal” y la taquicardia, que aconsejó su ingreso en el hospital de la Princesa de Madrid el pasado día 12.
