Los gatos han sido víctimas de mitos que han hecho que algunas personas tengan hacia ellos una injustificada aversión. Pero desde hace unos años, esto se está revirtiendo rápido, a tal punto, que el crecimiento del gato como compañero en los hogares está superando al perro. A pesar de su actual auge, los gatos no solo son animales incomprendidos en su estructura psicológica, sino que llevan el estigma de ser tratados como perros. A diferencia de los cánidos, los gatos no se manejan por escalafones jerárquicos y esta es una diferencia básica para entenderlos. Poseen las herramientas para sentir que en realidad no necesitan del humano. Entablan vínculos estrechos con la persona que eligen y ante ella se expresan corporalmente al igual que lo haría con su madre. Si hablamos de inteligencia como la capacidad de resolver situaciones, los gatos superan a los perros, ya que tienen menor cantidad de prueba error antes de lograr su cometido, usan el poder de imitar para su beneficio e, incluso, pueden encadenar pensamientos en pos de un objetivo. Algunos confunden su menor predisposición para el aprendizaje con falta de lucidez, pero esto está lejos de la realidad. A los gatos se les pueden enseñar muchas cosas, siempre que a ellos les interese aprenderlas y que utilicemos los estímulos apropiados.
Conducta y destreza de los gatos
09 dic 2012 - 05:00 AM
