La televisión digital representa una oportunidad para integrar a la sociedad a más personas con discapacidad sensorial (ceguera o sordera), mediante el uso de audio descriptivo y subtítulos especiales.
Ángel García Crespo, coordinador de la red Melisa de España, que promueve la formación de profesionales e investigadores en el tema de accesibilidad audiovisual, explica que hay un 5% de personas con discapacidad sensorial que pueden beneficiarse con la TV digital, ya que esta permite meter en un canal el audio descriptivo y en otro, el subtitulado, y los usuarios pueden activar o desactivar cada función.
“El público, los políticos y medios de comunicación deben saber que la adecuación de los programas de TV para personas con discapacidad no es un problema técnico ni económico, sino de voluntad”.
García Crespo, que dictó un taller sobre el tema en la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), añade que al incluir a las personas con discapacidad sensorial, los canales de TV pueden aumentar su cuota de pantalla en un 5% con un costo inferior al 0.5% del costo de producción.
CÓMO FUNCIONA
Para hacer una comunicación accesible para personas con discapacidad auditiva, el subtitulado debe identificar a cada personaje con un color distinto. También se incluyen subtítulos para indicar los ruidos más relevantes, como un disparo o una puerta cerrándose.
Algunas personas con discapacidad auditiva se comunican con lenguaje de señas, otras pueden leer y comprender los subtítulos. Pero describir una película en lenguaje de señas es más complicado que usar subtítulos, porque intervienen varios actores y hay que diferenciar cuándo habla uno u otro.
Sin embargo, añade García Crespo, en Latinoamérica hay personas sordas con una baja comprensión lectora y, muchas veces, el subtitulado no les soluciona. “Lo importante es que se puedan combinar las dos formas para hacer los contenidos más accesibles”.
La Prof. Zenith Hernández, de la Facultad de Ingeniería en Sistemas Computacionales de la UTP, destaca que hay herramientas sencillas y gratuitas para subtitulado y que los subtítulos también se pueden emplear en espacios muy ruidosos.
Para personas ciegas se usa la audio descripción, en la que un narrador describe la acción y la persona ciega puede saber en qué sitio transcurre la historia, dónde están los personajes y qué hacen. Por ejemplo, en una película, en los momentos en que nadie está hablando, se describe si entra alguien, si lleva una pistola en la mano, etc. y la persona, como si fuera una radionovela, se imagina la situación y puede entender la trama.
Las voces de los personajes deben ser lo suficientemente distintas entre sí, porque una persona ciega puede identificar si es la misma voz con distintos tonos, y eso puede confundirla.
“Sacar un programa digital accesible es un trabajo colaborativo, se requieren reglamentaciones, formación del recurso humano y que las televisoras se involucren”, opina la Prof. Hernández.
