No se habla de otro asunto que no sea el bendito fútbol por la proximidad del debut de la Copa del Mundo. En un pago vecino, Brasil, en estadios de 12 ciudades. Hasta la política se viste de arte y ciencia del balón y el silbato. De todas las edades y clases sociales, quedan anestesiados con esa Copa. A todos gustan esas carreras por las canchas, en las que resultan ridículos esos hombrecillos -no hay árbitra- con un silbato en la boca y dispuestos a soplarlo en cualquier momento.
Aficionado: Esta gente sí ha quedado a flor de piel en el reciente torneo. Se enfurece si uno ríe de su candidato perdedor y menciona madre a tutiplén. Desentiéndase, luche por valores y desconéctese de ese dengue.
Agresión: En campaña se lanzó mucho estiércol, aunque en representación, como en la época de los primeros carnavales, en la bella Venecia. Han quedado las huellas del accidente, que se denominó campaña sucia. Muy enlodado el clima, al mejor estilo de la vagabundería que caracteriza a muchos.
Amistoso: Toma impulso, imposta la voz y, gutural, expresa: “Ese es amigo mío”, y después empieza a insultarlo, a expeler todos sus defectos y comportamientos huecos. Con amigos así, para qué tener rivales.
Apertura: El primero de julio. Presidencia y Gabinete. Traje nuevo, vida nueva. A ritmo de fútbol, en el Rommel Fernández. El día de los modistos y de la moda. Apertura del procurador y el contralor: 2 de enero.
Artillero: En el Mundial pasado, en la Asamblea Nacional hubo varios goleadores. La Ley Chorizo. Hoy todos están jubilados en las sesiones de inasistencias extraordinarias. Se busca artillero en el cedé.
Autogol: RMB afirma que le sabe el pedigrí a cada diputado de su partido, y que le tiene a cada uno su expediente. No pocos agachan la cabeza, pero otros se molestan.
Balonazo: Como si se tratara de un condicionamiento de despedida, RMB chuta hacia el gobierno de Varela, aún sin instalarse. Y, desde CalaCnn, consigue revolver la olla.
Banquillo: El presidente electo no se decide por copartidarios que le apoyaron fuerte, y anda buscando la felicidad en pagos lejanos.
Barrer: Piden al nuevo gobierno buscar mecanismos para que se castigue la corrupción. No barrer para dentro y recordar que en el vecindario antiguos presidentes han sido condenados y enchirolados por meter la mano y también la pata.
Bota: Están relucientes las zapatillas de los fronterizos, como apodan a los combatientes de Senafront. Van a traer contingentes para las urbes para que conozcan la Cinta Costera (con mayúscula) y el rompeolas.
Brasil: Odebretch llegó para quedarse. Ahora también en la bocatoreña hidroeléctrica. No es un país: es un continente.
Cambio de juego: Muchos escenarios en la Asamblea. Cedés más perredés. Cedés más panameñistas. Panameñistas más perredés. Y de los tránsfugas, ¿cuál es el juego de ellos?
Camiseta: No importa si el candidato resultó derrotado, la camiseta de propaganda protege contra el sol en la roza. En previsión de la derrota, el Judas electoral ya tenía la suya impresa para la nueva campaña.
Campeonato: Reserve su butaca. El torneo viene por todo lo alto en la Asamblea. Que no lo tome por sorpresa esa liga hexagonal. A prueba de infarto.
Tarjeta roja: Futuro incierto para el anterior timonel. Aunque tiene acumuladas varias tarjetas amarillas, algunas por lenguaraz y otras por usar la mano, que no es “la Mano de Dios maradoniana”, los acontecimientos dictarán la decisión sobre su desempeño.
