¿Cómo es un joven fuerte? “Es el que tiene claridad en sus valores, sus principios y metas. Es aquel que renuncia a todas las ofertas que no son compatibles con los valores que decidió tener”, responde el escritor mexicano Carlos Cuauhtémoc Sánchez, conferencista de la charla “Jóvenes fuertes en tiempos difíciles”.
Cuauhtémoc Sánchez visitó Panamá esta semana por invitación de la Fundación Hazme Brillar (cuya misión es la inclusión a la sociedad de los adolescentes con necesidades especiales) para hablar a los jóvenes sobre la relación entre padres e hijos, el alcohol, la sexualidad y, sobre todo, acerca del compromiso con sus metas y sueños.
“Es una época en la que es necesario volver a los valores, a los principios y a las raíces, y es de lo que hablamos en la conferencia”, explicó el autor de 27 libros, entre ellos 12 dirigidos a los jóvenes.
El resto de sus libros no son para jóvenes, sino para adultos, matrimonios y familias, según el escritor, que hace cuatro semanas editó en México su obra más reciente, Tiempo de ganar, un ensayo sobre la productividad.
“Es un libro importante, es sobre productividad personal, de qué tan productivos somos en la vida, qué tanto hacemos con el tiempo que tenemos”, comentó el autor, que en su país organiza un curso de ocho sesiones, explicando el “método timing”, del que habla su ensayo.
El método consiste en cuatro fases: autogestión: cómo administramos el tiempo; influencia: tiene que ver con la comunicación, cómo nos vendemos; liderazgo: cómo hacer que la gente te siga; y expansión: cómo lograr que lo que estoy haciendo tenga mejores resultados, detalló Cuauhtémoc Sánchez.
El proceso para lograr esa productividad no se limita a la vida profesional: “Es cambiar un chip mental, es tener una forma nueva de pensar. Ser productivo es ser fructífero y ser fructífero significa dar frutos, y dar frutos significa que otras personas pueden disfrutar lo que yo produzco”. El autor expuso un ejemplo:
“Un joven puede a los 30 años haber hecho una carrera, dos maestrías, estar casado, con dos hijos y tener buenos negocios; otro puede haber no terminado su carrera, estar indeciso en las decisiones de su vida, no tener trabajo y depender de sus papás. ¿Y cómo si los dos tienen 30 años? Bueno, que uno es más productivo que otro”.
