El médico oncólogo panameño Adán Ríos, recientemente galardonado con el premio “Inmigrante Distinguido de 2014” por el Centro de Derecho de la Universidad de Houston, Estados Unidos (EU), estuvo en Panamá para brindar una conferencia en el I Congreso de Innovaciones en Tratamientos Integrados en Oncología, organizado por el Centro Internacional de Radiocirugía y Radioterapia Oncológica.
El profesor asociado del departamento de medicina interna en la división de oncología de The University of Texas Medical School at Houston, está inmerso desde la década de 1980 en investigaciones encaminadas a descubrir una vacuna que prevenga el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).
En entrevista con este diario compartió detalles sobre cómo fue el inicio de la lucha contra el VIH, el manejo del paciente con cáncer y el virus, así como la importancia que tienen las investigaciones dirigidas a encontrar una vacuna que prevenga este mal.
En 1981 se empezaba a declarar la epidemia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida) en EU, y justo en ese momento el doctor Ríos empezaba sus investigaciones en la materia.
“Me tocó empezar a trabajar con pacientes en esa época” que padecían inmunodeficiencia y complicaciones asociadas a esta, pero se desconocía en tal momento que padecían un virus específico que desencadenaba la inmunosupresión.
Esa experiencia dio paso a un trabajo que ha continuado hasta la fecha. “Tuvimos la oportunidad de empezar a ver el síndrome de esta enfermedad desde la época en que no sabíamos qué lo causaba”, dice. Posteriormente, con el descubrimiento del virus se establece “que es una nueva enfermedad humana, causada por un retrovirus, que se conoce con el nombre del VIH”.
La primera generación de pacientes con VIH tenían la infección viral muy avanzada, por lo que había una frecuencia de infecciones muy alta (60%), muchas de ellas llamadas “oportunistas”, porque normalmente no ocurren en personas con un sistema inmune normal.
Además, 40% de estos pacientes presentaban enfermedades malignas específicas.

