Hoy día la población está acostumbrada a estilos de vida acelerados y con múltiples responsabilidades y precisamente esa inestabilidad emocional se manifiesta a través de estados de estrés, depresión y de otras dolencias que cada vez son más comunes consideran expertos en el tema.
En este sentido, los especialistas hacen un llamado a las personas para que no permitan que este sea su caso y le den más importancia a su estabilidad mental.
Para la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Panamericana de la Salud y la Federación Mundial de Salud Mental estar saludable es un estado de bienestar y debe ser un paquete completo que incluya: bienestar físico, mental y social.
La revista médica The Lancet publicó un artículo donde señaló que “los trastornos emocionales se han subestimado, debido a la inadecuada apreciación de la relación entre la enfermedad emocional y otras condiciones de salud”.
La publicación resaltó que el 14% de la carga mundial de enfermedades se ha atribuido a los trastornos emocionales, situación que ha llamado la atención sobre la relevancia e impacto de estos estados mentales en la salud pública.
En Panamá, el médico psiquiatra y cirujano Marcel Penna, integrante del equipo de especialistas de Salud Mental del país, indicó que las enfermedades mentales afectan a un 20% de la población panameña.
OPCIONES DE ALIVIO
Mayra García, especialista hondureña en nutrición clínica, considera que para estar sanos física y mentalmente se requiere mantener un estilo de vida que incluya una rutina de ejercicios, preferiblemente de forma diaria.
Recalca que por lo menos se deben realizar 30 minutos de actividad física unas cinco veces a la semana.
En efecto, un estilo de vida activo mejora el estado de ánimo y estimula la agilidad mental, de hecho eleva el nivel de la autoestima del individuo, señala la OMS.
La actividad física no solo ayuda al corazón, también libera endorfinas, que son las hormonas que dan energía y levantan el estado de ánimo en el organismo humano.
Según la doctora García, para manejar el estrés, el control de la ira y la impulsividad, debe fortalecer su carácter positivamente, tener orden en cada aspecto de su vida, priorizar las situaciones, tomar tiempo para autoconstruirse, reflexionar sobre los errores cometidos, y sobre todo, vivir en armonía con uno mismo y con los demás.
INFLUENCIA DE LAS EMOCIONES
El estrés y la depresión, es decir el estado emocional enfermo, también influye en la alimentación, indica el médico general Rubén Rodríguez.
La doctora García coincide con su colega Rodríguez y señala que en términos culturales se enseña que ante la alegría, la tristeza o cualquier celebración, todo gira por lo general alrededor de la comida y la mayoría de las veces es comida con exceso de grasa.
Lo ideal es llevar una dieta balanceada, que ayude tanto al aparato digestivo como al cerebro, dice Rodríguez.
Y siendo así, podrá afrontar mejor las labores diarias, gozar de una buena concentración y una mente despejada capaz de resolver rápidamente los problemas, concluye García.
