Los versos que componen el poemario Portal, de Álvaro Menéndez Franco, nos permiten apreciar la evolución de un artista de la palabra, la variedad temática que maneja y el dinamismo de uno de los escritores nacionales más aguerridos y prolíferos que tenemos, que está preocupado por defender el istmo ante tanto aprovechado y no teme decirlo en voz alta o por escrito.
En este libro hay versos suyos elaborados entre los años 1949 y 2001, un espacio suficiente para darnos cuenta de que estamos ante un autor maduro y completo. Sus palabras rítmicas están creadas desde el dolor y la alegría, lo corporal y lo espiritual, de lo puro y lo profano. Son poemas en torno a la pérdida y la añoranza, sobre el cielo y el infierno, lo frágil y lo duradero, lo inmediato y lo eterno. Maneja un sentido entre solemne y sencillo, entre lo intelectual y lo transparente, buscando explorar sus sentimientos, emociones y preocupaciones.
Para este bardo panameño el mundo cabe en los cantos de las aves, en los amores soñados, en los ríos que nunca descansan y en la lluvia que siempre nos acompaña. Logra Álvaro Menéndez Franco comunicarnos en sus páginas el valor de las murallas vencidas, la crueldad derrotada, lo esencial de tener memoria, la pasión y el amor a un ideal, una mujer, un hijo, un barrio y una patria.
DEL AUTOR:
Menéndez Franco fundó en 1953 el Grupo Demetrio Herrera S. de poetas panameños. Entre sus maestros estuvieron Rogelio Sinán, Anita Villalaz, Gil Blas Tejeira y Manuel María Valdés. Ha obtenido a lo largo de su vida artística más de 62 premios. Es casado y tiene cinco hijos.

