Lo que comenzó como un plan que reunía a 10 niñas para enseñarles religión y artes manuales, luego de 48 años es la actividad más importante que realiza la Asociación de Damas Guadalupanas en beneficio de la sociedad.
El programa de asistencia social consiste en dos campamentos de verano en El Valle de Antón. Al primero asisten 100 niñas de entre 7 y 12 años; y luego un segundo grupo de 70 niñas de entre 13 y 15 años acuden al campamento.
Educar a las chicas con valores y brindarles un espacio sano de entretenimiento y de desarrollo humano es uno de los objetivos de la actividad que convoca niñas de Tocumen, Mañanitas, El Chorrillo, Curundú, San Miguelito y de la fundación Casa Esperanza, entre otras.
Las niñas que participan en la actividad son seleccionadas con la ayuda de directores y maestros de escuelas públicas, quienes evalúan los méritos y necesidades de las jóvenes.
Entre las actividades que realizan durante el campamento, están giras a la India Dormida y al sitio arqueológico de Árboles Cuadrados, un paseo al zoológico El Níspero, una travesía por el chorro El Macho y la visita a los pozos termales.
Las niñas también desarrollan sus talentos en el baile y las manualidades.
Además, las jovencitas reciben charlas sobre autoestima y drogadicción por parte de Ana María Mantovani y de la Cruz Blanca Panameña. A final del campamento se hace una celebración de cumpleaños y quinceaños.
El campamento concluye con una misa en la que las niñas y jóvenes participan activamente.
