Hace 49 años, 10 niñas atendían una reunión en la cual se les enseñaban artes manuales y religión. Hoy en día este programa se ha convertido en lo que se conoce como la actividad benéfica más importante que la Asociación de Damas Guadalupanas realiza. Este campamento tiene como objetivo educar a las chicas con valores en un espacio sano y de desarrollo humano.
El programa se divide en dos campamentos de verano que toman lugar en El Valle de Antón. Al primero asisten 100 niñas de 7 a 12 años, mientras que al segundo campamento acuden 70 jóvenes de entre 13 y 15 años.
El campamento convoca niñas de Curundú, El Chorrillo, Tocumen, Mañanitas, San Miguelito y de la fundación Casa Esperanza, entre otras. Las niñas participantes son seleccionadas con la ayuda de directores y maestros de escuelas públicas, quienes evalúan las necesidades y los méritos de las jóvenes.
Las actividades recreativas que se realizan durante este campamento incluyen manualidades y bailes. Además, las jovencitas también tienen la oportunidad de acudir a divertidas giras a la India Dormida y al sitio arqueológico de Árboles Cuadrados, una travesía por el chorro El Macho, una visita a los pozos termales y un paseo al zoológico El Níspero. Las niñas reciben charlas educativas sobre autoestima y drogadicción por parte de la Cruz Blanca Panameña.
Una de las actividades finales del campamento es una celebración de cumpleaños y quinceaños. Finalmente, el campamento termina con una misa en la que participan las niñas y jóvenes.
