El mundo idealizado de las “fiestas galantes”, donde imperaba la sofisticación, regresa a París con una muestra que recuerda este género pictórico, creado en el siglo XVIII por el artista francés Antoine Watteau.
La exhibición “De Watteau a Fragonard. Las fiestas galantes” se puede visitar hasta el 21 de julio en el museo Jacquemart-André, que muestra una selección de 60 obras de este estilo innovador y creativo que se convirtió en una de las tradiciones de referencia de su época.
“El final del siglo XVII había sido duro”, explica la comisaria Mary Taverner Holmes, por lo que Watteau (1684-1721) decidió que en sus pinturas se reflejara “comprensión intelectual, con música, conversaciones y buenas maneras”.
Watteau, que fue autodidacta y pintaba de un modo poco académico, recreó en sus composiciones escenas amorosas y conversaciones con un toque inequívocamente francés.
