Casi cinco años después de dejar la Casa Blanca, George W. Bush se dedica a la pintura y no extraña “ser el centro de atención”, señaló en una entrevista en la televisión estadounidense.
El 43 presidente de Estados Unidos, de 67 años, estuvo en el programa de televisión The Tonight Show, conducido por Jay Leno en la NBC la noche del martes, y dijo que ahora es “pintor”.
Cuando se reunió por primera vez con su maestro de pintura, el expresidente, muy informal y dispuesto a hacer chistes, recordó haberle dicho: “Hay un Rembrandt escondido en mi cuerpo, su trabajo es encontrarlo”.
El artista amateur, de quien ya se han divulgado retratos de su perro y su gato, le regaló a Jay Leno un retrato que él había hecho del conductor del programa.
Cuando se le preguntó acerca de su tiempo en el poder, Bush, que cumplió dos mandatos (2001-2009), dijo: “Ocho años es mucho. No extraño ser el centro de atención”.
Sobre Barack Obama declinó hacer comentarios: “No es bueno para el país que un expresidente critique a su sucesor”, dijo. ¿Su consejo para los tiempos difíciles? “Se debe creer en lo que uno está haciendo”, afirmó.
En una inusual incursión en la política, Bush contestó sobre la posibilidad de una candidatura presidencial de su hermano Jeb.
El exgobernador de Florida puede presentarse “si quiere”, estimó el exmandatario. “Sería un buen presidente”, dijo.
En cuanto a su propio legado, “la historia dirá”, señaló. “Todavía hay gente que escribe sobre el primer tipo (su padre, el presidente George Washington, que gobernó de 1989 a 1993), el 43 no tiene que preocuparse”, bromeó el exmandatario.
También bromeó acerca de un reciente problema cardíaco “que no le preocupó”, aunque según su esposa Laura, presente en el programa, era “preocupante”.
Desde que terminó su mandato, George W. Bush se retiró a Texas y ha sido muy discreto en los medios y en la escena política estadounidense.

