La reina Sofía de España inauguró ayer oficialmente la exposición “El griego de Toledo. Pintor de lo visible y lo invisible” en el museo Santa Cruz de Toledo, la muestra central del Año de El Greco con motivo de la conmemoración del cuarto centenario de su muerte.
La monarca española, de origen griego, visitó durante una hora la mayor exposición de la historia dedicada al artista cretense Domenikos Theotokopoulos (1541-1614), que reúne en el museo de Santa Cruz hasta el próximo 14 de junio 77 de sus obras, la última de las cuales (“San Pedro y San Pablo”) llegará en unos días desde el museo Hermitage de San Petersburgo.
Las obras mostradas proceden de prestamistas privados y grandes museos internacionales, y llegaron de 31 ciudades de 11 países, tras una intensa labor de recopilación realizada por la Fundación El Greco, creada en 2010 para organizar el cuarto centenario del artista. Sin embargo, algunas obras no se consiguieron para la muestra de Toledo, como un retrato de El Greco a su hermano que se encuentra en el museo de Pasadena, en California, o “La Asunción de Santo Domingo”, en el museo de Chicago.
El presidente de la Fundación El Greco, Gregorio Marañón, atribuyó la consecución de algunas de las obras llegadas de Grecia a la influencia de la reina Sofía de España.
Junto con las obras mostradas en el museo de El Greco y el resto de espacios que albergan obras de El Greco en Toledo -la Catedral, el hospital Tavera, la iglesia de Santo Tomé, el convento de Santo Domingo el Antiguo y la capilla de San José- estos meses se podrán ver 125 obras del artista, de las 300 en total que se le calculan.
