Por estos días, la vitrina de la moda se posicionó en Beijing, China.
Las propuestas para la temporada de verano proviene de los egresados de los principales centros universitarios concentrados en la enseñanza del diseño y la alta costura.
La innovación, introduciendo el elemento de la tecnología en el vestuario, fue una de las apuestas más llamativas en esta muestra, una modalidad que los creadores de ese lado del globo quieren explotar.
Los colores fluctuaron entre los vibrantes y opacos, sin que la paleta revelara una fijación marcada por una tonalidad reinante.
El textil sintético se abrió paso en la pasarela. Los graduados emplearon este material para simular el cuero en el afán de representar prendas inspiradas en historias épicas.
En una de las propuestas afloró la influencia latinoamericana, como en el caso de las egresadas de la Universidad de las Mujeres de China, quienes incluyeron en su portafolio un sombrero típico de la cultura mexicana.

