Desde niña Gloria Melania Rodríguez era dada a viajar por los senderos de su propia imaginación. Su deseo era plantearse “los hechos de distinta manera, a partir de lo que le escuchaba decir, en particular, a mi abuelo materno Mario Jacob Molina Palacios de los poemas que él me enseñaba y las historias que me leía”.
Lo de escribir es consecuencia de ese pasado, y se concreta a medida que estudia más sobre literatura.
Todas esas maneras de aprender a ver y a contar han dado sus frutos, ya que obtuvo la primera versión del Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil Carlos Francisco Changmarín con El jardín de Mamá Charo, y en la quinta edición de este certamen volvió a destacar con Bajo el manguito, que será presentado hoy domingo a las 2:00 p.m. en el salón Boquete de Atlapa.
Obtener el Changmarín es todo un honor para esta mamá de tres hijos varones (Juan Pablo, Ariel José y Mario Antonio), porque lleva “el nombre de un maestro de nuestra patria, de un poeta y político, alguien a quien admiro por su trabajo, por su conducta, por sus ideales, y con quien tuve la oportunidad de tener una amistad, al igual que con su familia”.
Bajo el manguito cierra un círculo que se inició con El jardín de Mamá Charo.
“Son hechos comunes al crecimiento de un niño, modos de ver que cambian, mundos y percepciones que cambian”, indica.
El personaje ya no es Tranquilito, como en El jardín de Mamá Charo, sino Sofía, que “sueña mucho, que es inquieta, traviesa, pero que también se enfrenta al proceso de la muerte en plena adolescencia, al dolor por la pérdida, y en ese ´dejar ir´ y calmar su tristeza también deja ir su niñez y se reconoce como una señorita”.

