LOS ÁNGELES, Estados Unidos. (AP).– James Earl Jones está a punto de recibir un premio Oscar honorario por sus casi cinco décadas en las películas, pero el artista de 80 años dice que ni siquiera debería ser actor.
“En primer lugar, porque soy tartamudo”, dijo el astro de voz grave y sonora vía telefónica desde Londres, donde protagoniza junto con Vanessa Redgrave la producción para teatro de Driving Miss Daisy.
“Y en segundo lugar”, continuó, “conocí las películas sentado en una banca en Misisipí mientras miraba una cinta en una pantalla improvisada, una sábana colocada entre dos tiendas, y cuando se produjo una pelea a puñetazos sobre esa sábana, me espanté. No podía hacer frente a la violencia, así que me oculté bajo la banca y le rogué a la gente que los hicieran parar, y no lo hicieron. Sólo miraban”.
“Supuse que dije que, si no podía detenerlos, más me valía unirme a ellos”, agregó.
Y eso hizo cuando debutó en la pantalla grande en el clásico Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb, de Stanley Kubrick, en 1964.
Jones fue nominado al Oscar al mejor actor por The Great White Hope, de 1970, el mismo papel con el que había ganado un Tony dos años antes.
James Earl Jones acepta el Oscar honorario
James Earl Jones está a punto de recibir un premio Oscar honorario por sus casi cinco décadas en el mundo del cine de Hollywood.
12 nov 2011 - 02:32 PM

