El disco de vinilo ha sobrevivido a la era digital y sigue contando con una demanda creciente. Así quedó constatado en la feria anual de la música “Mega Platen”, que se abrió ayer en la ciudad de Utrecht, en Países Bajos.
“La feria se ha convertido en la mayor tienda de discos del mundo”, dijo a EFE Cas Bosland, representante de la firma Record Planet, y uno de los organizadores del evento.
Un prestigio merecido, ya que cuenta con 500 puestos procedentes de más de 50 países diferentes -entre ellos Venezuela, Brasil y México- y que este año celebra su 40 edición, a la que se espera acudan más de 33 mil visitantes “incondicionales”.
“La feria se ha ganado una reputación como foro de encuentro para los amantes de la música en general y del vinilo en particular”, según Bosland.
Entre el público hay amantes de la música, autores en busca de grabaciones originales de sus propios números y coleccionistas que mantienen contacto regular a través de internet y aprovechan la cita de Utrecht para encontrarse personalmente y compartir su afición común.
El mundo del vinilo no se ciñe a la generación que vivió en su juventud en el apogeo de esta técnica, entre los años 60 y 80 del siglo pasado. Curiosamente, son las generaciones más jóvenes las que hacen crecer la demanda del LP, en busca de una calidad auditiva de la que carece el soporte digital.
“La nueva generación, que ha crecido en la era digital, apenas conoce el sonido del vinilo y, cuando lo descubren, se dan cuenta de que produce un mejor sonido y se prendan de su dinámica”, según Bosland.
Incluso, una de las fábricas de discos más importantes de Europa, Record Industry, que se encuentra en la ciudad de Haarlem, (al oeste de Holanda), “ha tenido que aumentar su plantilla por el crecimiento de la demanda”, puso como ejemplo el organizador de la feria.
La cuadragésima edición de la feria de la música se prolonga hasta hoy.

