Los artistas chiricanos Arianela Acosta Santamaría, Alcibíades Castillo y Emilio Reyes Montenegro integran la colectiva “Arte Emergente”, que se presenta hasta el 26 de octubre en el Banvivienda de David.
“Se seleccionaron cuatro obras por artista. Cada uno presenta el resultado de sus más recientes investigaciones plásticas, sus hallazgos formales y su directriz conceptual”, explica el también pintor Manuel Montilla, curador de esta muestra.
Por ejemplo, en el caso de Acosta Santamaría, ella “evoca colores muy intensos, pero controlados, en atmósferas cargadas de un matiz sensorial y que nos inducen hacia ricas perplejidades y una cierta ensoñación lírica”, comenta Montilla.
Mientras que Castillo trabaja dentro de las coordenadas tecnológicas. “Nos rememora un cierto espíritu de los collages de Max Ernst en una mixtura con el diseñador, de los 1970, Peter Max”.
Por su parte, Reyes Montenegro “se embarca en una suerte de memoria incrustada de develamientos. Su basamento deriva de la paciencia y precisión del impresor serígrafo, adjunto a una absorción de información merced a la vinculación con nombres seminales, y hechos prestantes, dentro del arte del hermano país de Costa Rica, el que visitó”.
Montilla ha tenido la fortuna de ver crecer el arte nacional, en particular el del Valle de la Luna, y “poder recontextualizar los esfuerzos desde aquellos lejanos 1970, donde, en Chiriquí, figuras como Agilio Fortunato Miranda Samudio y Adriano Herrerabarría, por diversos caminos, aportaron a una visualización del hecho estético contemporáneo”.
Ahora los jóvenes valores “resuenan con paso fuerte, y una mirada amplia, en un horizonte, por tecnológico, más extenso y diverso”.
Los tres artistas seleccionados para esta colectiva “quedan en una generación intermedia, en que aúnan una experiencia vital enriquecida con un aporte conceptual y técnico, en una obra ya definida. Necesita, es el caso, reconocimiento”.
