Los colores vivos, los patrones florales, la naturaleza y la silueta femenina reemplazaron temporalmente los delicados trabajos que realizaba Mayita de Alfaro sobre manteles, servilletas y tablas de cocina.
“No he tomado muchos cursos de pintura en mi vida”, aclara, pero admite que la pintura la fue conquistando y cuando recibió la invitación de Monalisa de de la Guardia para inaugurar la sala del segundo piso de Portofino, se dedicó de lleno a su colección de obras que empezó a pintar a inicios del año pasado.
De Alfaro nunca pensó que esto que lleva por nombre “La naturaleza tiene cuerpo de mujer” terminaría siendo su primera muestra, un conjunto de alrededor de 20 piezas que se expone hasta el 5 de enero de 2012 en Portofino.
Lo que la motivó a pintar la naturaleza en cuerpos de mujeres fue la promoción de la conservación del ambiente, pues considera importante enseñarles a las nuevas generaciones a proteger la fauna y la flora que les rodea.
Con respecto a la razón de hacerlo sobre siluetas femeninas, dice que siente que es la mujer la que generalmente cumple con el rol de educar a los niños. Además, lo prefirió porque le encanta dibujarlo.
Los colores vivos, naranjas, azules y amarillos, los utiliza porque reflejan su personalidad en su obra.
“Yo soy muy alegre y hasta un poco infantil en mis obras, siempre pinto lo que me sale, soy muy espontánea”, comenta la nueva artista, que ve en la pintura una forma de relajarse y que ahora plasma su arte en el lienzo.
Terminar esta primera colección pictórica fue algo que de Alfaro hizo siguiendo los consejos de su padre, quien era arquitecto y que hace poco falleció.
