LOS ÁNGELES, Estados Unidos. (DPA).- Michael Jackson es casi tan famoso por su música como por los juicios que protagoniza. Mañana, el espíritu del fallecido rey del pop volverá a estar presente en otra confrontación judicial: su madre y sus tres hijos se querellan ahora contra el promotor de conciertos AEG Live.
La familia argumenta que la compañía es responsable del fallecimiento de Jackson, que perdió la vida en 2009 por una sobre dosis accidental con el analgésico propofol.
Según alegan, fue la empresa promotora la que contrató y controlaba al doctor que le administró la dosis letal, y en ese sentido actuó de forma negligente.
Aunque no se ha divulgado oficialmente la suma que los Jackson esperan obtener como indemnización, según informó en marzo la web TMZ.com Katherine y sus tres nietos quieren más de $40 millones .
Al parecer, la familia se basa para la cifra en el dinero que Jackson podría haber logrado con las ventas de un potencial disco, los conciertos y el resto de ingresos generados por su regreso a los escenarios.
Según TMZ, AEG considera que la cifra es absurda, porque la carrera de Jackson se encontraba cuesta abajo a causa de sus acusaciones de abuso de menores y su autoimpuesto aislamiento.
Pero incluso sin esas astronómicas cifras, el caso vuelve a atraer la atención mediática sobre la vida del artista, al igual que ocurrió con las acusaciones de pederastia en 1993 y 2005 y con el juicio de 2011 contra su médico, Conrad Murray.
Murray cumple actualmente una condena de cuatro años por homicidio imprudente, tras ser hallado culpable de administrar a su paciente una dosis fatal de propofol, incumpliendo los procedimientos médicos.

