La batalla para que los pequeños de la casa coman las frutas o verduras se inicia desde cuando se elabora la lista de compras de alimentos, consideran expertos en nutrición.
Involucrarlos en las compras del hogar podría incrementar la posibilidad de que se sientan responsables y entusiasmados por una buena nutrición, asegura la nutricionista Ana Cristina Gutiérrez.
Permitirles decidir qué frutas y verduras desean comer durante la semana los empodera en la toma de decisiones, asunto que conlleva a que consuman este tipo de alimentos con mayor facilidad, explica.
Otro método que recomienda la experta es colocar un tazón con fruta fresca en la mesa o que se pueda ver con facilidad al abrir la puerta del refrigerador, ya que, según la especialista, a los niños se les estimula por la imaginación, los colores y una buena presentación.
Una práctica que también podría resultar, sobre todo entre los padres que disfrutan cocinar, es involucrar a sus hijos en la preparación de los alimentos, tomando en consideración las precauciones necesarias para que no ocurra un accidente, añade, por su parte, el médico general Rubén Rodríguez.
Esta actividad le permitirá al niño sentir la textura de los alimentos, sus olores y colores. Además, asegura la nutricionista Gutiérrez, les dará sentido de responsabilidad y un mayor interés en comer lo que ellos mismos prepararon.
La Academy of Nutrition and Dietetics de Estados Unidos aconseja que si intentó esta opción y al pequeño no le gustó lo que preparó, no se deje abatir y vuelva a intentarlo.
La nutricionista Gutiérrez y el galeno Rodríguez recuerdan que los chicos requieren de tres tiempos fuertes de comida y dos meriendas, a media mañana y a media tarde, todos los días. Aquellos niños que almuerzan en casa cuando regresan de la escuela pueden ingerir dos meriendas y almorzar a media tarde.

