Panamá y sus diversas culturas

Panamá y sus diversas culturas
Panamá y sus diversas culturas

Panamá es multiétnico gracias a su función como ruta de tránsito que ha determinado la composición étnica del país, tema que se recuerda hoy 12 de octubre cuando se conmemora el Día de la Hispanidad.

La población panameña está conformada por mestizos, blancos y asiáticos, indígenas y afrodescendientes. El Censo de Población y Vivienda 2010 señala que los mestizos, blancos y asiáticos conforman la mayoría de la población (2 millones 674 mil 965), seguido de los indígenas (417 mil 559) y los afrodescendientes (313 mil 289).

De los tres grupos originales (indígena, negroides y españoles) se produjo una amalgama racial que se origina en la conquista y colonización, recalca el sociólogo y profesor de historia de la Universidad de Panamá, extensión de Herrera, Milciades Pinzón.

A ello se suman desde mediados del siglo XIX, mezclas de los afroantillanos, asiáticos, españoles de nueva data, hindúes, hebreos, italianos, franceses y alemanes, entre otros, añade.

Cada grupo humano va a poseer su propio sello cultural, su idiosincrasia que se manifiesta en bailes, músicas, vestuario, festividades, tipo de alimentación, rasgos físicos, explica.

PERCEPCIONES

En un sondeo no científico, realizado en prensa.com, el 91% de los lectores percibe que Panamá es uno de los países étnicamente más diversos de América Latina, mientras que el 9% restante opina lo contrario.

Panamá es un ejemplo de tolerancia en culturas, porque en otras partes del mundo surgen conflictos por la diversidad cultural, señala Pinzón.

“Al igual que acontece en otras latitudes, siempre hay algún grado de discriminación social, pero la misma en el país no posee la virulencia que observamos en otras naciones”, indica.

“El día que en este país desfilen mil polleras, mil trajes ngäbe buglé y mil trajes cucúa ese día yo voy a creer que aquí existe una diversidad cultural estandarizada para todos”, opina, por su parte, la antropóloga Guillermina De Gracia.

Por otro lado, Pinzón comenta que lo positivo de la existencia de estos grupos radica en enseñarnos que en el mundo es posible y viable ese encuentro cultural.

Por eso urge la existencia de un sistema educativo que ponga de relieve nuestro multiculturalismo, sostiene.

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